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Archivos diarios: junio 16, 2011

Cuando una organización no ha dispuesto de medios (que no quiere decir que no los tenga o los pudiera tener) para medir la productividad se deja todo en manos de la percepción.

La percepción es subjetiva, es la abstracción que hace nuestra mente de lo que nos rodea y como tal puede dar lugar a que se interpreten unos hechos de manera diferente a como son en realidad.

Cuando a lo anterior se suma la simpatía, la antipatía o la indiferencia que puedas sentir por las personas sobre las que tomas decisiones sobre su carrera profesional, su salario o su permanencia en la organización, crece todavía más el factor subjetivo y desgraciadamente no solo es eso, sino que se mide la productividad y los resultados de una manera parcial.

Cuando no se aplican criterios objetivos, la percepción subjetiva es equivocada o se es parcial se produce un impacto muy negativo en la productividad de una organización porque se recompensará en demasiadas ocasiones a la gente equivocada, a quien no ha hecho méritos y se dejarán aparcados a muchos que se han dejado la piel y su talento. Los primeros seguirán sin sumar y los segundos cada vez tendrán menos fuerzas para seguir haciéndolo.