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Archivos diarios: junio 21, 2011

En el desarrollo de software hay presiones entre las distintas partes que participan en los proyecto:

– Los clientes a los proveedores para que se cumplan o adelantes los plazos, para añadir nuevos requisitos cuando estos se han cerrado, para que el acabado del trabajo sea el mejor posible…

– Los proveedores a los clientes para que el alcance de los trabajos se limiten lo máximo posible, para que en el caso de que haya desviaciones, se intercambien por dinero o se reduzcan las tareas, para conseguir nuevos contratos…

– Los usuarios a los responsables técnicos del cliente para que a su vez presionen al proveedor para que se acepten mejoras más allá de las especificaciones pactadas, para que el producto que está en producción tenga corregidas sus deficiencias lo antes posible…

– Los proveedores a sus equipos de proyectos para que los trabajos no se vayan en coste, para que compensen con su esfuerzo todo el trabajo adicional que llega del cliente o para ajustar presupuestos difíciles de cumplir…

y podría seguir porque todas las partes se relacionan en un proyecto. La espiral de presión solo crea beneficios al que sabe aguantarla y maneja adecuadamente los hilos para conseguir lo que pretende (o parte), de hecho hay quienes se sienten cómodos en este tipo de situaciones porque cuando la cuerda se tensa demasiado muchos tratan de esquivar los problemas.

Yo creo que se pueden abordar los proyectos de otra manera sin tener que entrar en esa espiral de presiones, encuentros y desencuentros y lo digo siendo un jugador más de todo esto. Sin embargo, esto es un negocio y cuando hay dinero de por medio, nadie conoce a nadie.