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Archivos diarios: agosto 2, 2011

Es mejor tener un proyecto con sponsor que sin él, pero también es muy perjudicial que se dé por hecho que existe uno cuando en realidad no lo hay, es más, si me apuráis prefiero un proyecto sin sponsor que con uno de mentira. Por lo menos sabremos a qué atenernos y tendremos motivos para quejarnos de que no existe nadie que respalde el proyecto.

Es decir si se vende que un proyecto tiene patrocinador y realmente no lo tiene, hay que acabar cuanto antes con ese mantra, por lo menos entre el grupo de personas en que lo puedes hacer.

Un sponsor no debe basarse en aparecer cada cierto tiempo en una reunión y pedir resultados. No lo digo por el hecho de que exija, antes al contrario, sino por el hecho de que si pides es porque estás involucrado e implicado en el proyecto económicamente y porque facilitas el desarrollo del sistema de información y su puesta en marcha. Si no se dan esos dos ingredientes, el sponsor no me vale.

Ed Yourdon destaca dos variables como causantes de que la crisis del software siga hoy tan vigente como cuando Edsger Dijkstra hizo referencia a ella en la década de los 60.

Por un lado vuelve a destacar la falta de habilidades negociadoras que, por regla general, existe en quiénes negocian los contratos y las condiciones de los proyectos, de manera que se aceptan unos parámetros presupuestarios, de plazos y de calidad muy difíciles de cumplir y por otro el hecho de que las nuevas generaciones de desarrolladores no presten la atención que se merece a la experiencia de los más veteranos, lo que provoca que de manera reiterada se vuelva a caer en los mismos errores.

Yo llevo gestionando proyectos software desde hace ocho años y mientras que la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, los problemas de los proyectos de hoy son los mismos que los de ayer.