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Archivos diarios: agosto 7, 2011

En los proyectos de desarrollo de software muchos usuarios (y directores usuarios) cargan sobre las espaldas de los responsables técnicos del proyecto mucho más que la gestión técnica del proyecto, desentendiéndose de muchas decisiones en el proceso de análisis y de casi todas las que proceden del día a día de un mantenimiento evolutivo.

Los que nos dedicamos a esto tenemos la costumbre de asumir ese trabajo por el bien del proyecto. Son tantos meses los que nos hemos llevado en el desarrollo que ya lo sentimos como nuestro y como además hemos aprendido buena parte del negocio pues además de la vertiente técnica nos vemos capaces de decidir sobre lo funcional.

El inconveniente de afrontar un desarrollo y un mantenimiento de esa manera es que por un lado, los responsables funcionales no valorarán de manera adecuada el trabajo que haces ya que si bien mantienes el proyecto funcionando no saben el esfuerzo que requiere y no aportarán al mismo los medios económicos que requieren. Por otro lado, al no ser ellos quienes deciden, dan manga ancha al conjunto de usuarios para que pidan continuamente cambios, en muchos casos de manera contradictoria y centrándose en aspectos dudosamente prioritarios.

Cuando en un proyecto se entra en la dinámica de que los responsables técnicos lleven el peso del mismo es muy complicado salir de ella, ya se sabe que las costumbres son complicadas de romper, por eso es importante dejar las cosas claras desde el principio, desde el mismo proceso de desarrollo y si se nota que los usuarios empiezan a desatender sus obligaciones, exponerlo.

Lo más importante en el proyecto de desarrollo de software son las personas (así lo establece el movimiento ágil y lo demuestra nuestra experiencia en este negocio), todos los que participamos en los proyectos independientemente del rol que juguemos en ellos. Todos aportamos y si alguna de las partes falla, los resultados se resienten.

En muchas ocasiones no se entra en esa dinámica de manera voluntaria, son los propios superiores en la organización los que toman la decisión de que se funcione de esa manera. Ante esto es complicado encontrar una solución. Lo importante es que si esto se produce nosotros hayamos advertido hasta el máximo nivel organizativo al que podamos llegar que esta situación va a perjudicar al proyecto y después que en lo posible, utilicemos nuestra propia habilidad para intentar conseguir toda la colaboración que sea posible de los usuarios.