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Archivos diarios: agosto 15, 2011

En todas las etapas de un proyecto de desarrollo de software se pueden tomar decisiones erróneas, una mala ejecución de los trabajos, baja productividad, falta de compromiso, desencuentros entre el cliente, el proveedor, los usuarios, etc… y en todas se produce un impacto en el proyecto que puede ser más o menos grave en función de su intensidad y del momento en que se producen.

Sin embargo hay dos etapas decisivas y que tienen un gran peso en todo lo que va a venir después: la etapa de negociación del proyecto y las primeras fases del análisis que es donde se acota el objeto final de trabajo.

Si la negociación no es buena, se aceptan proyectos por debajo de su precio de mercado, prometiendo lo imposible o se hace una estimación y planificación errónea, está situando al posterior proceso de desarrollo en un contexto difícilmente salvable o incluso en un Death March Project.

No importan tus procesos, no importa que tengas los mejores, no importa que el cliente se vuelque contigo, si el error de partida es grave, remontarlo costará mucho trabajo (cuando se pueda).

Después se puede volver a negociar, pero dependerá de muchos factores conseguir éxito en la misma, sobre todo si el error es tuyo y si desde el primer momento existe desgaste con el cliente.

También resulta muy importante la fase inicial de enfoque del proyecto, determinar su alcance, por lo menos a corto y medio plazo. Una mala elección en lo que es prioritario y en lo que no lo es, será negativo para el cliente, pero también para el que realiza los servicios de desarrollo de software, sobre todo si se trabaja con presupuestos cerrados en proyectos con objetivos abiertos.