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Archivos diarios: agosto 20, 2011

Es muy importante que el equipo de proyecto esté motivado ya que la productividad y la calidad de los trabajos se verá afectada positivamente. Las ganas permiten superar muchos obstáculos, pero no son suficientes cuando la cuesta arriba dura demasiado tiempo o cuando los problemas no se dejan de suceder.

Además, la motivación no puede mantenerse indefinidamente por muy bien que se gestione el equipo de trabajo o por muy buena voluntad que tengan cada una de las personas que participan en el proyecto.

Si solo existen trabas para que el proyecto pueda avanzar (los usuarios no colaboran, se cambian los procesos, hay un continuo cambio de interlocutores, no hay sintonía con el director técnico del cliente, en tu propia organización no dejan que el esfuerzo del equipo de proyecto fluya hacia el mismo ya que hay recursos que podrían ser “distraidos” hacia otras tareas o son presionados para que intenten subir los escalones de diez en diez, etc…), los recursos son insuficientes para cumplir las expectativas de los usuarios y/o los plazos establecidos, las fuerzas se irán apagando poco a poco de la misma manera que la frustración ocupará paulatinamente ese espacio (porque las personas motivadas se sienten frustradas cuando no pueden alcanzar los objetivos pese a que se ponga todo el esfuerzo para intentarlo).

Para que un proyecto salga adelante son muchas las variables las que tienen que entrar en resonancia, por eso el desarrollo de software es algo tan complejo. Las ganas son muy importantes, nos hace incluso ser temerarios y considerar más sencillo lo que la realidad indica que es complejo.

La motivación por sí misma no es suficiente para sacar adelante los proyectos, pero como las personas son lo más importante en el desarrollo de software, contar con ella de nuestro lado es como navegar con viento a favor.