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Archivos diarios: octubre 27, 2011

Llegado un punto el sistema de información empieza a deteriorarse. Existen funcionalidades que dejan de usarse o su utilización residual y que no se eliminan, hay errores que persisten versión tras versión y que afectan a la calidad del dato y a la adecuada realización del proceso a través del sistema, en lugar de mantenerlo lo más simple y funcional posible se añaden funcionalidades cada vez más complejas y que no proporcionan el valor esperado y/o dificultan el mantenimiento, etc…

El sistema crece y llegado un punto resulta complicado de controlar, sobre todo en proyectos grandes. Es complicado en estos casos tener una visión global de todo y no caer en errores que contribuyan a ese deterioro.

Por otro lado tenemos también tanto la corrección de incidencias y la adición de funcionalidades que conllevan en muchos casos la introducción de nuevos errores en el sistema ya sea en el propio código que se corrige o en el módulo que se añade o provocado por efectos colaterales en otras secciones del código y funcionalidades de la aplicación.

Frederick Brooks que dirigió el desarrollo del sistema operativo OS/360 sabe muy bien a que se refiere cuando habla de los inconvenientes del mantenimiento, sobre todo en proyectos complejos, de tamaño moderado y con grandes equipos de trabajo y su posible repercusión en el deterioro de la aplicación y lo podemos apreciar en su siguiente reflexión: “El problema fundamental del mantenimiento de un programa es que la corrección de un defecto tiene una probabilidad importante de introducir otro”.

En el artículo donde reflexionaba sobre la importancia de la experiencia en los proyectos de desarrollo de software y que la misma se hacía más fuerte y más precisa en mayor medida con el fracaso que con el éxito y utilizaba para ilustrarlo una cita de Frederick Brooks.

En esta entrada voy a hacer uso otra cita muy conocida del mismo autor, haciendo referencia también al desarrollo del sistema operativo OS/360. Mi objetivo no es hacer apología del error, sino hacer de los mismos una visión constructiva (claro que un error o un fracaso tiene consecuencias negativa y hay que asumirlas, pero lo peor que pueden tener consigo es no extraer ninguna conclusión o aprendizaje de los mismos).

La cita a la que hacía referencia es la siguiente: “Es una experiencia muy humillante cometer un error que puede costar millones de dolares, pero también puede ser muy memorable”.