archivo

Archivos diarios: noviembre 9, 2011

Continuar una línea de trabajo o una tarea que descubrimos que es equivocada probablemente no solucione el problema sino que lo empeore. Las huidas hacia adelante lo único que hacen es que nos caigamos más tarde, pero, tal vez, en un agujero más grande.

Ken Thompson, premio Turing en 1983, creador junto a Dennis Ritchie del sistema operativo UNIX resumió muy bien en la siguiente reflexión que lo mejor, a veces, es empezar de nuevo: “Uno de mis días más productivos consistió en desechar mil líneas de código”.

Si lo más importante en el desarrollo de software son las personas (tal y como expone el manifiesto ágil) resulta totalmente coherente la siguiente reflexión de Barry Boehm en la que comenta que: “una buena ingeniería del software debe adaptarse a las preocupaciones humanas”.

Precisamente en los artículos:

Entorno de trabajo y la productividad
Desarrollo de software. Barry Boehm. La perspectiva del programador

Trato las dos partes en que divide Barry Boehm este concepto, la comprensión del equipo de personas que está desarrollando el proyecto y la comprensión de las personas que hacen uso o van a hacer uso del producto.

No hay ingeniería sin personas que la lleven a cabo y sin un destinatario de sus resultados, la ingeniería por sí misma no es un fin, es un medio. Por tanto no se puede supeditar todo al proceso, a las técnicas, a las herramientas, son importantes sí, pero solo si se hacen desde y para las personas.

Ambiente ruidoso que favorece las distracciones, interrupciones o las pérdidas de concentración, donde hace excesivo calor o frío, con poca luz, en el que hay más personas de las que deberían, cuando no existe de manera generalizada un comportamiento profesional y otros muchos factores más influyen en que el entorno de trabajo afecte negativamente a la productividad.

Por muy buenos hábitos, actitud, aptitud, motivación que tenga uno, trabajamos en un entorno y es imposible abstraerte siempre de él (se puede conseguir en períodos concretos de tiempo, pero poco más).

La productividad requiere una continuidad en el trabajo, donde las interrupciones, distracciones, incomodidades, etc… sean las menores posibles. Es muy difícil ser productivo a saltos.

A veces no hay más remedio porque es el contexto en el que te ha tocado hacer tus tareas o porque el trabajo que realizas se puede ver afectado por interrupciones. Como no hay más remedio uno tiene que intentar ser lo más productivo posible dentro de esos condicionantes, ahora bien, esa productividad se encontrará lejos de la productividad potencial que se podría tener en un entorno favorable.

Me llama mucho la atención lo poco que cuidan las organizaciones (por regla general) el contexto laboral, cuando en realidad es uno de los aspectos más sencillos de poder afrontar y que permitiría mejorar la productividad sin mucho esfuerzo adicional.