Archivo

Archivos diarios: noviembre 15, 2011

El cambio forma parte de nosotros, de nuestro entorno. ¿Por qué no va a afectar el cambio al desarrollo de software?. Las ideas sobre la persistencia de las condiciones del proyecto, base de las metodologías clásicas se esfuman al poco tiempo de empezar a trabajar en este negocio, si bien, estamos tan de lleno trabajando de esa manera que los árboles, a veces, nos impiden ver el bosque.

En nuestros proyectos, nos han cambiado requisitos, temprano y tarde, se han ido responsables funcionales que han sido los que han tomado las decisiones sobre lo que el sistema debe hacer, han cambiado los procesos, poco o mucho, nos han modificado las prioridades, etc… No se trata de luchar contra esto, sino de adaptarnos a trabajar sobre un entorno que puede variar.

Adaptarnos a un entorno que se adapta es un factor esencial a tener en cuenta a la hora de afrontar un proyecto de desarrollo de software, porque las condiciones y las cosas cambian. Ya lo decía una de las figuras más relevantes en la gestión de procesos y de la calidad, como es William Edwards Deming: “No es necesario cambiar, la supervivencia no es obligatoria.”.

Muchas veces, cuando pienso en las desviaciones entre lo esperado y lo que realmente se produce en los proyectos de desarrollo de software y llego a la conclusión de que son inherentes al mismo proceso de desarrollo tengo la sensación de que debo estar equivocado, que tal vez es el resultado de mi experiencia en mi contexto laboral y que es posible que fuera no reine la entropía.

Por eso, cuando leo citas o artículos donde personajes relevantes de este negocio, investigadores o profesores universitarios y llegan a las mismas conclusiones, me tranquiliza, no por el hecho de que veamos la cosa de la misma manera, sino porque confirma que el desarrollo es como es y que tenemos que adaptar nuestra forma de trabajar a esta singularidad.

A Charles Darwin se le atribuye una cita en la que indica que: “no es el más fuerte el que sobrevive, tampoco el más inteligente pero sí el que resulta más adaptable al cambio”.

Los profesores Hadar Ziv y Debra J. Richardson son un ejemplo más, dentro del mundo académico, de la opinión de que las predicciones realizadas en el desarrollo de software siempre van a estar condicionadas por el alto grado de incertidumbre que tienen los proyectos y se puede observar en la presente cita, datada en el año 1996 y que resulta perfectamente aplicable hoy día, quince años después: “La incertidumbre es inherente e inevitable en el proceso de desarrollo de software y sus productos”.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.200 seguidores