Desarrollo de software. ¿Estamos condicionados por el mercado?

Algunos lectores del artículo “Desarrollo de software. ¿Qué es caro?, ¿qué es barato?” probablemente serán de la opinión que el mercado en la actualidad impone unas condiciones como consecuencia de la crisis y de la concepción que se tiene sobre nuestra profesión como consecuencia de la continuada crisis del software, en donde si quieres ser competitivo no tienes más remedio que aplicar una política de precios muy agresiva y que eso condiciona en gran medida el resultado de los proyectos.

Es una buena foto de la realidad, no lo puedo negar, pero también es la evidencia del triunfo de la mediocridad, que ha sumido nuestro sector en una espiral que entre todos tenemos que parar, antes de que nuestras condiciones laborales sean todavía más precarias.

Dado que las reglas del juego son esas, si queremos cambiar las cosas debemos aceptar la situación tal como es. Puedes ser una empresa de servicios de desarrollo de software excepcional pero para que te conozcan de verdad te tienen que contratar (o por lo menos que lo haga otra entidad muy allegada a aquella) y si la deriva actual ha llevado a una política de precios agresiva tendrás que convivir con ella.

Es conveniente analizar en primer lugar si es posible bajar precios minimizando el impacto sobre la masa laboral, ¿es posible reducir alguna de las partidas de gastos fijos?, ¿es posible mejorar la productividad?, ¿es posible enfocar parte de nuestro negocio a la instalación, soporte y adaptación de productos propios o libres?. Es más que probable que sea posible, en época de bonanza se cometen excesos que se institucionalizan.

Tal vez, si el cliente al que se quiere llegar es interesante, a lo anterior se pueda sumar una reducción de las expectativas de beneficio (siempre de manera sensata, teniendo en cuenta la naturaleza y complejidad del proyecto a realizar).

Otras estrategias interesantes puede ser ofrecer pilotos a precio de coste o a coste cero (sobre todo si nos basamos en la utilización de productos).

Ahora bien, una vez que llegamos al cliente, es nuestra oportunidad. Si queda satisfecho, es más que probable que en el futuro se acuerde de nosotros o que incluso quiera continuar la relación con otro tipo de proyectos. Es en este momento donde podemos empezar a ajustar la política de precios a unos términos más razonables, aunque sea poco a poco, proyecto a proyecto.

¿Estamos condicionados por el mercado? Sí, pero no hay que olvidar que somos en gran parte culpables que el mercado se haya vuelto así y que para darle la vuelta, tenemos que adaptarnos a las reglas del juego, para desde dentro y poco a poco, empezar a revertir la situación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: