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Archivos diarios: enero 24, 2012

Lo es, sin duda. Y bienvenido sea.

Pero para que sea efectiva es necesario conocer por qué este enfoque del desarrollo de software (y en otros muchos ámbitos de la vida) se adapta a la realidad de los proyectos, fuera de ese mundo ideal teórico que nos vendieron en nuestra formación.

Para ser ágil hay que tener actitud ágil y eso está por encima de cualquier circunstancia en la que se encuentre tu proyecto o tu. Por muy atado de pies y manos que estés, siempre existe la posibilidad de tomar decisiones o plantear un enfoque ágil, aunque solo sea para las tareas que desempeñas y tu relación con los demás.

¿Qué mucha gente no ha conocido otros enfoques de desarrollo de software y solo han conocido este? Son tantos los proyectos en los que trabajaremos, tantos usuarios, tantas circunstancias que terminarás conociendo de todo, donde te impondrán una dinámica de trabajo, una metodología, donde el corto plazo te hará perder la perspectiva y el enfoque en el proyecto, que no habrá problema en que termines teniendo experiencias que te permitan comprender mejor los fundamentos de esta forma de entender el desarrollo de software.

No obstante, aunque la experiencia te ayude, es muy interesante conocer y entender sus fundamentos.

¿Qué mucha gente lo único que ha hecho ha sido seguir una tendencia? También, pero como decía antes, tarde o temprano conocerán por qué surgió y por qué llegó para quedarse.

Existen problemas en una organización o en un proyecto que se saben que pueden llegar a producirse o que terminan saliendo a la luz, algunos de los cuales puede provocar un impacto importante en los mismos, en algunos casos hasta tal punto de poner en serio entredicho su propia viabilidad.

Atajar estos problemas implica en muchos casos tomar decisiones difíciles, políticamente incorrectas, las cuales se intenta eludir (es lo más cómodo), aplicando en su lugar otro tipo de medidas, menos comprometidas y de menor impacto que tal vez consigan buenos resultados a corto plazo pero que no resuelven el problema de fondo que existe.

A veces, las tiritas funcionan, pero dependerá de la naturaleza del problema y del tamaño de la herida.

Los gestores deben asumir su rol, está en su sueldo, está en su responsabilidad, ¿qué no lo quieren asumir? Lo mejor es no aplicar sobre él una tirita.