Desarrollo de software. Contratación ágil V

Un modelo de relaciones cliente/proveedor en el que se rompe de manera sensible el equilibrio del todos ganan, afecta al producto de manera directa.

Si la contratación de un proyecto se saca por mucho menos de su valor o un proveedor realiza una oferta muy por debajo de lo que va a costar el desarrollo, habrá problemas.

En los dos casos, el proveedor no va a querer perder dinero (salvo que sea una apuesta para abrir las puertas de un determinado cliente con el objetivo de conseguir nuevos contratos que permitan recuperar la pérdida y obtener beneficios) y por tanto vendrán recortes en la calidad del software y en el alcance del proyecto.

El cliente podrá actuar para minimizar esos recortes pero su control del producto no será suficiente para evitarlos en su totalidad. A lo anterior se le sumará un desgaste importante por parte de las personas implicadas.

En estas circunstancias, el proveedor a veces conseguirá ligeros beneficios, otras se quedará prácticamente a la par y en el resto perderá dinero; mientras que el cliente tendrá un producto probablemente con deuda técnica deficiente, con funcionalidades no implementadas y con incidencias de funcionamiento.

Sin embargo, esta ruptura del equilibrio, no tiene por qué proceder de presupuestos desequilibrados, también se puede producir con presupuestos objetivos a la naturaleza de los trabajos a realizar e incluso con presupuestos holgados.

En estos casos suele estar motivado porque el cliente empiece a realizar cambios sobre el alcance inicial del proyecto o sobre el producto sin consensuar con el proveedor a cambio de qué otras tareas se llevan a cabo (en la mayoría de los casos a cambio de nada) o porque el proveedor quiera paliar la falta de productividad de su equipo y/o maximizar beneficios y reduzca la calidad de los trabajos e intente escamotear todas las funcionalidades que le sean posible.

Por tanto, tanto si se trata de contratación ágil como de otros tipos de contratos entre cliente y proveedor, todo empieza a desviarse cuando se rompe el equilibrio.

Si todo es así de evidente, ¿por qué se rompe el equilibrio? pues porque somos personas y como tales tenemos nuestras debilidades, como por ejemplo nuestra falta de capacidad a la hora de asumir nuestros propios errores. Otro factor es la ambición desmedida.

Y otro factor muy importante es el entorno tanto en el cliente como en el proveedor, que aprietan a las personas implicadas en el proyecto para favorecer sus intereses, por ejemplo, hay que intentar que el proveedor nos haga este módulo aunque no esté contratado o hay que intentar incrementar el margen de beneficio del proyecto un 15%.

3 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: