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Archivos diarios: febrero 22, 2012

Una rápida adaptación al cambio requiere que llevemos con nosotros las menores cargas posibles, bastante tenemos ya con el sistema que se está desarrollando (o que ya está desarrollado). Cuanto mayor sea la carga, mayor será la inercia, más lenta será nuestra capacidad de cambio, más nos impactará y más tiempo tardaremos en volver a encauzar el sistema.

La documentación es una herramienta más para conseguir nuestro propósito que no es otro que el desarrollo de un sistema que satisfaga las expectativas del usuario. Cuando la documentación se convierte en un objetivo puede comenzar a convertirse en un problema.

Digo puede porque realmente lo que hay que cuestionar es si tener una documentación exhaustiva aporta valor real al sistema una vez desarrollado, en unos casos sí que lo hará y en otros mucho no. La ruptura de ese equilibrio tanto por defecto como por exceso es negativa.

Por tanto, ante un sistema donde a priori se puede pensar que se requiere una documentación abundante, lo primero que hay que hacer es analizar si realmente es necesaria o no. En el caso de que sea necesaria hay que tener en cuenta que será necesario adaptar los tiempos del proyecto a la misma y que se requerirá un esfuerzo importante mantenerla actualizada y esto es independiente de la metodología que se decida utilizar.

¿Recomendaría la aplicación de metodologías ágiles en proyectos de estas características? No es el contexto ideal, pero ¿acaso es un contexto ideal para un desarrollo en cascada? Sí que es más natural para este tipo de desarrollos donde se construye a partir de análisis detallado y un diseño, sin embargo, ante situaciones de cambio y que requieran una rápida adaptación, una documentación copiosa sigue siendo un lastre.

Como decía antes, lo importante es analizar el valor de tener una documentación exhaustiva, si realmente lo tiene se debería considerar que su función es como la de un módulo del sistema de información que estamos desarrollando y que ha sido solicitado desde el área usuaria, por tanto y visto desde esta perspectiva podría encajar con una metodología ágil, teniendo en cuenta que se requiere dimensionar el proyecto para tener en cuenta este objetivo y que impactará en la capacidad de adaptación del mismo.