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Archivos diarios: marzo 11, 2012

Cuando estamos realizando el mantenimiento de un sistema de información o cuando lo estamos construyendo siguiendo un enfoque iterativo incremental, las peticiones de mejora o de evolución del sistema pueden venir de distintas fuentes (grupos de usuarios), cada una de las cuales dependerá de muchos factores, como por ejemplo, del módulo del sistema que utilicen, del grado de conocimiento de la aplicación y del negocio, de las necesidades que tengan en su día a día, etc…

Si estas peticiones se trasladan a una planificación sin que detrás exista un plan general de evolución del sistema de información, en el cual una persona o un conjunto de personas con criterio y responsabilidad se encarguen de priorizar (o incluso rechazar aquellas peticiones que se consideren que no sean necesarias o que estén equivocadas), tendremos una planificación del sistema sin intención, en la que se apagarán determinados focos de incendio, pero sin una estrategia general para que el sistema termine satisfaciendo las expectativas que se tenían en él.

Una planificación sin intención se limita a ejecutar trabajos y tendrán por lo general un impacto muy superficial en el sistema, una planificación con intención consiste en ejecutar trabajos para ir poco a poco acercándonos a un objetivo.