archivo

Archivos diarios: marzo 21, 2012

Uno de las principales ventajas de aplicar un enfoque iterativo incremental, además de permitir una mejor adaptación al cambio y de obtener el feedback del usuario desde etapas muy tempranas del desarrollo del producto, es que si está bien orientado, el desarrollo se basará en una priorización de las funcionalidades del sistema.

No se trata tanto de tener claro desde un principio todo lo que debe hacer el sistema como de tener claro qué es lo que resulta esencial para el mismo, ya que es por ahí por donde se debe empezar, evitando de esta forma distraer esfuerzos en módulos o funcionalidades accesorias.

Ahora bien, con la priorización no resolvemos del todo el problema ya que las actuaciones deben regirse por un principio de simplicidad: “la mejor solución es aquella que satisfaciendo las expectativas del usuario sea la más simple”.

Una ejecución compleja de un módulo o de una funcionalidad además de aportar un valor más que dudoso al usuario implica la realización de un esfuerzo adicional (a la par de una mayor deuda técnica) que perfectamente podría haber sido aplicado en un testing de más calidad del desarrollo, en un desarrollo de más calidad o en remanente para el desarrollo de módulos o funcionalidades menos prioritarias.

Sobre la productividad y simplicidad en el desarrollo, Milt Bryce realizó la siguiente cita: “No hay nada más improductivo que construir algo de manera eficiente que no debería haber sido construido”.