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Archivos diarios: abril 7, 2012

Si un sistema de información requiere importantes ajustes sin los cuales los usuarios no pueden trabajar de manera adecuada es necesario dar una respuesta lo más rápido posible, no solo para ir solucionando esos problemas sino para que los usuarios vayan ganando confianza y pongan menos reparos a utilizar una aplicación en esas condiciones.

Hay que actuar rápido pero con cabeza, apagar fuegos pero con intención, de lo contrario estaremos condenados a seguir apagándolos durante mucho tiempo con todo el coste que eso tiene consigo, no solo por la pérdida de productividad de los usuarios (que es lo más importante), sino también por el esfuerzo invertido en tareas de desarrollo que no terminan de arreglar los problemas (o lo hace demasiado lento).

Este tipo de problemas se puede producir en sistemas de cualquier tamaño pero son muy característicos en sistemas de información de gran tamaño en los cuales no será posible actuar, desgraciadamente, con tanta rapidez: demasiados frentes abiertos, tiempos de desarrollo más elevados (mayor complejidad funcional y mayor deuda técnica), pasos a producción más complejos y más stakeholders implicados.

¿Qué hacer en estos casos? Intentar concentrar los esfuerzos en los frentes más prioritarios (obligará a abandonar determinados módulos del sistema de información para tratar de salvar a otros y en consecuencia a la propia aplicación), orientar el mayor esfuerzo posible del proyecto en realizar el mantenimiento del sistema intentando desviar las tareas de asistencia a usuarios a proyectos especializados en la organización que se dediquen a eso (si es que existen), intentar minimizar el número de errores (ya ha habido demasiados, aunque no sean culpa tuya), involucrar a los responsables funcionales en la toma de decisiones (todos ganamos o todos perdemos) e intentar reducir en lo posible los tiempos de paso a producción.

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