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Archivos diarios: junio 28, 2012

No siempre todo sucede como queremos, hay circunstancias que están por encima de nosotros y que impiden conseguir los objetivos, que no trabajemos como nos gusta o que simplemente nos hagan sentirnos incómodos.

No se trata de bajar los brazos o de quedarte sentado, la paciencia no es eso o al menos yo no la veo así, sino de saber esperar sin perder de vista nuestro trabajo y sin renunciar a nuestro deseo de cambiar las cosas.

Quien sabe esperar suele tener su premio, el contexto cambia, a veces a peor pero otras muchas a mejor. En un contexto favorable generalmente todo está cuesta abajo y se consigue de manera más sencilla lo que en contextos desfavorables requiere un esfuerzo muy grande.

¿Cuántas veces el que más resiste gana? Conozco muchos casos en los que es así.

Todo tiene un límite, la paciencia también. Al fin y al cabo la paciencia es una apuesta y se gana o se pierde, por eso hay que saber cuándo abandonar y escrutar otras opciones. Bajo esta perspectiva la paciencia es la capacidad de esperar el tiempo suficiente a que surja la oportunidad o cambie la situación y la habilidad de saber cuándo se ha esperado demasiado.

La paciencia no se debe asociar a grandes períodos de tiempo. En algunos casos esperar unas horas o unos días puede considerarse paciencia, en otros casos pueden ser meses o años.

Andy Hunt considera que “Paciencia y amabilidad es poder”, creo que no se equivoca.

La suerte está ahí a veces te llega sin buscarla, otras veces nunca te llega por más que trates de alcanzarla. La suerte es un recurso que no depende de ti por lo que si realmente quieres conseguir tus metas tienes que pasar a la acción.

Y la acción requiere un esfuerzo, un sacrificio. ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?.

Andy Hunt realiza la siguiente reflexión: “Decide que quieres, decide que estás dispuesto a pagar por ello. Establece tus prioridades y pasa a la acción”.

Muchas veces perdemos el ánimo cuando vemos que otros consiguen objetivos similares a los nuestros sin exponer tanto como nosotros, sin tanto sacrificio. En muchos casos nuestra percepción no es real, ya que no conocemos de manera cierta el esfuerzo que han dedicado esas otras personas. En el caso de que realmente les haya resultado más fácil será consecuencia de un contexto que en este caso ha jugado a su favor, en estas situaciones hay que entender que la vida es una sucesión de contextos en el que se suceden cimas y valles y en donde un día el viento corre a favor y otro en contra.

Todos debemos tener sueños que sean nuestros guías invisibles en el día a día. No tener sueños es conformarte con lo que tienes y rendirte realmente a la rutina.

Los sueños deben abstraerse a objetivos y estos deben enmarcarse en un marco temporal. Es una forma de acotar algo que en esencia no tiene límites pero que de no hacerlo así corremos el riesgo de que siempre se queden en eso, en sueños.

Así lo ve Andy Hunt: “Los objetivos son sueños con fechas límite”.

Alcanzar los sueños implica cumplir todos los objetivos necesarios para ello y eso requiere pasar a la acción y la misma debe sustentarse en un marco temporal aunque solo sea para controlar si efectivamente estamos más cerca o no de alcanzar los objetivos.

Al final todo se reduce a la acción, a no esperar impasibles a que otros nos pongan en bandeja lo que queremos porque probablemente eso nunca pasará.

El desarrollo de software es acción, en el día a día, en la adaptación al cambio, en las relaciones con los demás, en el tratamiento de los problemas y todo ello para alcanzar unos objetivos. Estos objetivos a veces coincidirán o no con el sueño de alguien pero lo que sí es cierto que de manera directa o indirecta afectará a los tuyos porque un factor común a muchos de nosotros es querer evolucionar como persona y como profesional.