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Archivos diarios: julio 1, 2012

Ahí es donde está el problema, en el salario, en no tener la capacidad de entender que un programador o un analista-programador pueda cobrar más que un analista o que incluso un jefe de proyectos.

Y yo digo, ¿por qué no?. Todos sabemos que un programador de gran calidad y motivado es capaz de rendir tres, cuatro o más veces y obtener además un mejor resultado final en el producto que otro que no tenga esa capacidad. ¿Debe ser la solución para que esta persona cobre más ascenderlo a un puesto donde lo mismo no se aprovecha su talento?.

Pero, ¿de dónde surge este problema de la propia organización o de los clientes? En mi opinión es un problema de índole cultural por lo que afecta a unos y a otros.

Supongamos una licitación pública (o incluso en una organización privada que pide ofertas a varios posibles proveedores para realizar un trabajo), en la que un proveedor comenta que el equipo de proyecto tiene dos programadores y los otros proponen una media de entre seis y siete programadores, ¿pensáis que tiene alguna posibilidad de ganar el que solo ha ofertado dos programadores?.

El problema está en que todos los que nos dedicamos a esto tenemos tan asumidas las estructuras verticales en las organizaciones que aplicamos el teorema del punto gordo (o en el caballo grande ande o no ande) y tendemos a igualar las personas que tienen un determinado perfil de manera que solo nos centramos en el detalle en el caso de que las propuestas estén parejas en esfuerzo.

Contra este problema de índole cultural es complicado luchar y realimenta el problema de las promociones verticales en las organizaciones.

¿Por qué hablo de maldición del salario? Pues porque el mismo condiciona el coste/hora del técnico y resulta complicado competir contra tarifas tiradas por los suelos pese a que la mayoría sepamos que cuando una organización ofrece esos precios te está ofreciendo técnicos de un perfil muy bajo y/o te van a querer meter las tijeras en el proyecto a las primeras de cambio.

¿Qué se puede hacer entonces? Os comento algunas posibilidades:

– Centrar a estos técnicos de alto nivel en el desarrollo de productos ya sean para la venta o para mejorar la productividad del resto de la organización.
– Que participen en proyectos considerados críticos ya sea porque como consecuencia de ellos se puede generar más negocio o porque por su complejidad requieran de su participación.
– Dedicar parte de su tiempo al soporte al conjunto de técnicos en la organización.

Por otro lado, hay clientes que cuando conocen la calidad de estos técnicos querrán trabajar con ellos prácticamente cueste lo que cueste porque saben que otras opciones más baratas les pueden salir a la larga más caras, ampliándose en este caso las características de los proyectos en los que participan.