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Archivos diarios: julio 4, 2012

La gestión del conocimiento en una organización suele ser uno de sus puntos débiles. El día a día y la orientación exclusiva a la ejecución de los trabajos hace que queden en un segundo plano medidas orientadas a que el conocimiento no sea algo exclusivo de las personas sino un bien de la organización.

Además, muchas personas tienden a acumular conocimiento sobre determinadas materias y hacerlos estanco para los demás, creando de esta forma una parcela de poder (un cortijo) que lo haga fuerte tanto en su continuidad en la organización como en su promoción.

Es cierto que siempre habrá alguien que domine mejor una tecnología, un área de negocio o conozca mejor a un cliente, eso resulta lógico y razonable y además puede ser una ventaja importante personas tan especializadas. En estos casos lo que hay que intentar hacer es que su conocimiento llegue a más compañeros y en lo posible que lo más significativo quede registrado por escrito.

Si nos centramos en marcos de desarrollo fuertemente colaborativos como por ejemplo la programación extrema el conocimiento debería ser algo colectivo por la rotación existente de manera interna en un equipo donde una semana uno puede estar haciendo programación por pares de un módulo con una persona y la siguiente estar con una funcionalidad totalmente distinta en otro subsistema.

Jeff Sutherland en relación a la acumulación de conocimientos por parte de personas concretas opina lo siguiente: “No debe haber un tipo que acumule todo el conocimiento sobre un tema. Yo despediría a aquellas personas que tienen todo el conocimiento sobre un dominio concreto ya que no se debe tener un único punto de error”.