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Archivos diarios: octubre 11, 2012

Con un enfoque iterativo incremental se pretende que el valor del producto crezca en cada iteración (digo que se pretende, ya que iterar por iterar no supone, de base, nada) a través de una mejora continua del mismo tomando como base el feedback del usuario con la mejora de funcionalidades ya realizadas y del desarrollo de otras nuevas.

El valor está intimamente relacionado con la utilidad que tiene el producto para el usuario y/o para su organización en un momento dado del tiempo.

Con este planteamiento el proceso de desarrollo de un producto parece no tener fin teniendo en cuenta que su fundamento es el valor, que siempre es posible mejorar un sistema (hasta que llega un punto donde la mejora produce menos que el esfuerzo realizado para llevarla a cabo) y que el valor de un producto, aún siendo estable, aún no tocándose, puede variar (nuevos contextos).

Realmente considerar que no existe versión final (salvo la existente al final del ciclo de vida) de un sistema es ajustarnos a lo que pasa habitualmente (otra cosa es que a nivel de proyecto si haya una versión final, si bien una cosa es el proyecto y otra el producto).