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Archivos diarios: mayo 11, 2013

Ese es el principal objetivo del desarrollo de software, no lo olvidemos.

No se trata de un juguete donde probar la última tecnología que ha salido o la que esté más de moda, no se trata de un vehículo en donde pongamos en marcha toda nuestra creatividad y no se trata de un banco de pruebas para una metodología concreta.

Pueden tener sentido si proporcionan valor a los usuarios, si permiten hacer un software realmente mejor, dentro de las limitaciones que nos vamos a encontrar, principalmente presupuestarias.

¿Qué es el valor? No hay una fórmula que lo mida, es por tanto un elemento subjetivo, pero sí que tenemos un indicador fiable que es el usuario. Él es el que determina el verdadero valor que le proporciona el producto software, de hecho, la priorización de las funcionalidades, historias de usuario, especificaciones o requisitos que debe hacer debe basarse en eso, en qué es lo que permite dar el mayor valor al sistema acorde a una inversión razonable.

¿Qué el usuario se equivoca al asignar el valor? Sucede muy a menudo, por eso es muy importante el conocimiento y experiencia de los product owners. Esto no garantiza que no se vayan a equivocar, pero sí que lo harán menos y con un menor impacto en el proyecto.

Una situación muy común en las organizaciones o a menor escala en los departamentos de las mismas consiste en no tener definidos cuáles son sus objetivos. Esto provoca que el funcionamiento de los mismos esté a la deriva porque realmente no saben a dónde quieren ir y aprovechan, eso que abominan, que es estar apagando continuamente fuegos para evitar tratar este asunto incómodo.

¿Incómodo? Sí, porque definir objetivos implica tener una referencia y eso puede quitar muchas caretas.

Hay una situación todavía peor que no tener objetivos y es pensar que los hay. El ejercicio es muy sencillo, pide a varias personas de tu departamento o de tu organización que pongan en orden de prioridad cuáles entienden ellos que son los objetivos… Suerte.

Me parece muy interesante la siguiente cita de Peter Drucker: “La gestión por objetivos funciona… si conoces los objetivos. El 90% de las veces, no los sabes”.