Agilidad e iniciativa

Si quieres en tu equipo personas con actitud ágil y para ello te los has traído de fuera de la organización o de dentro o te has esforzado en que la organización y ellos mismos se formen en la materia (recordemos que la formación no es suficiente, hay que creer en la agilidad, si bien muchas veces el flechazo tarda en producirse), no puedes pretender que cada persona tenga siempre sus alas plegadas, no tengan iniciativa y siempre estén dispuestos a acatar con agrado las decisiones que se vayan tomando.

Todo tiene un precio, si quieres agilidad tienes que admitir la iniciativa, un mayor número de visiones críticas (acertadas o no) y una mayor cantidad de explicaciones. Si no lo haces (y cuesta trabajo cambiar de mentalidad) no puedes pretender que el equipo funcione de manera ágil sino que tendrás, en el mejor de los casos, un sucedáneo.

Si no permitimos la iniciativa el equipo trabajará de manera reactiva, si la permitimos se incrementará la proactividad. Los extremos no son buenos, aquí tampoco. Un exceso de proactividad hace que cada persona tienda a hacer la guerra por su cuenta y no es eso lo que queremos.

La clave está en alcanzar el equilibrio que necesita cada equipo, cada persona y cada proyecto, ¿cuál es la receta? no hay receta y si la hubiera, ¿quién te garantiza que los ingredientes sean los mismos y en igual cantidad todo el tiempo?. Aquí es donde entra la capacidad, conocimientos y experiencia de cada gestor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: