Castigos y recompensas por la mala calidad del software III

Precisamente proyectos mal ejecutados, que deberían provocar la salida del proveedor lo antes posible del proyecto, son aquellos que permiten tener al cliente más cautivo.

Cuando una aplicación es de cierta complejidad y/o criticidad, lo que hay debajo son hilos y alambres y el fuego, convertido en quejas de los usuarios y de directivos de otros departamentos de la organización, ha terminado por alcanzarte, se termina cayendo en el error y/o en la necesidad de continuar por la alternativa elegida porque se llega a la conclusión (acertada o no) de que la sustitución podría provocar un parón y/o tener asociado unos riesgos que no se quieren asumir.

Pero, ¿y las recompensas?, ¿pueden darse situaciones en las que un desarrollo de software de mala calidad puede salirle bien a quién lo ha hecho?.

Es el mundo al revés, pero pasa. La recompensa es continuar en el proyecto y seguir facturando contra él y contra otros nuevos (nuevas evoluciones) que surjan sobre el mismo y eso es así porque no se acaba de romper con esa relación de dependencia, porque no se puede llamar de otra forma a ese tipo de relación, ya que quién decide continuar con la misma no lo hace porque esté contento con el servicio, sino porque entiende que no le queda otra.

Después, pueden haber cambios en la organización, el sistema, después de mucho desgaste y dinero empieza a ser de utilidad (o al menos a ser operativo), viene gente nueva y el pasado parece que se elimina (digo parece porque incluso en estas circunstancias la memoria no termina por perderse porque quién ha sufrido el proyecto no olvidará fácilmente lo que ha pasado se encuentre en otra organización o en otro puesto dentro de la misma y porque siempre suele quedar alguien que recuerda todo lo mal que se pasó antes).

Acabar con este tipo de situaciones debería ser algo esencial para nuestra profesión, sin embargo, tengo que reconocer que hay que verse en el pellejo de quien decide continuar con las mismas (en un proyecto concreto) porque no es fácil tomar una decisión que va en contra de lo que se desea ya que, equivocadas o no, tendrá sus razones para continuar con un proveedor cuyo trabajo no sea satisfactorio.

Pero ese tipo de decisiones deberían ser la excepción. Si queremos que nuestra profesión y nuestro negocio cambie para bien, se debe valorar sobre manera el trabajo bien hecho y el software de calidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: