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Archivos diarios: octubre 19, 2013

En el desarrollo de software lo simple gana. A veces se requieren soluciones que son inherentemente complejas, en ese caso nuestro objetivo será tratar de encontrar la versión más simple que la resuelva partiendo a su vez de porciones más simples.

Nos encontramos con sistemas de información que no terminan de ser efectivos o productivos para el usuario porque son demasiado complejos, ya sea a nivel funcional o de usabilidad.

Muchas veces he encontrado sistemas que aunque tratan de dar una solución desde lo simple, no lo consigue debido a las restricciones impuestas por una arquitectura o un diseño equivocado. Tenemos que tratar de evitar la imposición de restricciones que son perfectamente prescindibles.

Si pones restricciones técnicas que sea para tratar de obtener un valor que compense el coste que puede tener aplicarla en el proyecto, teniendo en cuenta que siempre se debe buscar el equilibirio.

Ya lo decía Winston Churchill: “Todas las grandes cosas son simples, y muchas pueden ser expresadas en una sola palabra”.

Tener un gran conocimiento teórico siempre resulta interesante porque te permite una capacidad de análisis basada en las diferentes percepciones de personas que probablemente han tenido una gran experiencia en la materia.

No obstante, el verdadero conocimiento es la aplicación real del mismo en la práctica. Algo que no resulta nada sencillo porque siempre aparecen multitud de variables no recogidas en los libros y que tendrás que gestionar.

No estamos libres de equivocarnos, es más, los errores nos permiten crecer, pero la probabilidad de error cuando estamos trabajando en las trincheras es mayor cuanto más te separe la teoría de la práctica.

La experiencia (real) es la que termina enriqueciendo los conocimientos teóricos.

Ya lo decía Aristóteles: “La inteligencia no consiste sólo en el conocimiento; sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”.