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Archivos diarios: noviembre 14, 2013

En el fútbol se puede jugar muy bonito y no ganar ningún partido. Se puede jugar muy feo y conseguir tus objetivos. Puede que prefieras que tu equipo juegue bien a ganar o bien que tu equipo gane sea como sea.

En el desarrollo de software para ganar has tenido que jugar bien, no hay otra opción. Y jugar bien no implica aplicar tal o cual metodología sino haber sabido interpretar qué le ha venido mejor al proyecto en cada momento, que las personas que participan en él hayan estado implicadas y acertadas, que el talento colectivo haya predominado sobre el individual y que de entrada el partido no estuviera perdido (Death March Project).

En el fútbol juega un equipo contra otro, en un proyecto de desarrollo de software todos deberían jugar en el mismo equipo. Cuanto más evidente sea la diferencia entre las diferentes organizaciones, departamentos o áreas de las personas que intervienen en el proyecto, tendremos más equipos pero menos equipo.

Cuanto tenemos equipos y no equipo sí que empiezan a ponerse sobre la mesa planteamientos de ganar (o de no perder) y anteponer eso a los intereses generales del proyecto, es decir, de tratar de conseguir un resultado como sea, aunque perjudique a un tercero. Cuando eso sucede, cuando se buscan victorias parciales, es el proyecto quien pierde el partido.