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Archivos diarios: diciembre 14, 2013

Decía Deming que lo importante es minimizar el coste total y no el precio inicial de los suministros.

Lo fácil es tratar de reducir gastos comprando más barato, pagando menos a tu equipo o eliminando nimiedades, eso lo hace cualquiera, otra cosa es que sea realmente efectivo, porque si se sigue sin ganar en productividad, si los trabajos en curso o el producto continúan sin dar beneficios, si se desperdicia dinero no invirtiéndolo de manera adecuada en lo que se necesita, lo único que se habrá hecho será ganar algo más de tiempo a costa de una materia prima de peor calidad o de tener a tu personal descontento, cosas ambas que no ayudan a ese objetivo general de minimizar el coste total.

Decía Albert Einstein que “una persona inteligente resuelve un problema. Una persona sabia lo evita”.

Evitar problemas requiere capacidad de análisis/lectura de la situación, de control sobre nosotros mismos, de anticipación y de adaptación.

Pese a eso los problemas llegarán porque siempre existirán factores que escapan a nosotros y porque no somos infalibles. La diferencia se encuentra en evitar la mayor parte de aquellos (o mitigarlos en lo posible) en los cuales y de alguna manera podamos influir (y prever). Esa diferencia permite enfocar mejor nuestros esfuerzos y tener una mayor capacidad de respuesta ante los problemas que vayan surgiendo.

A veces, como decía antes, se tratará de no haber realizado una buena lectura del presente y de lo que se avecina pero otras muchas, tal vez la mayoría, son provocadas por nuestras propias emociones, que nos hacen tratar de correr más rápido de lo que deberíamos, de verlo todo más fácil (o difícil) de lo que es o de dejarnos llevar más por los sentimientos y las sensaciones que por criterios que pueden resultar más objetivos o apropiados.

Somos seres emocionales por eso tenemos una capacidad innata de generar (y generarnos) problemas. No se trata de renunciar a nuestra esencia sino de entenderla, eso sí, supone un largo camino porque parece que es más fácil entender a los demás que a nosotros mismos.