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Archivos diarios: febrero 16, 2014

Su enunciado es el siguiente: “El proceso de evolución del sistema es consecuencia de un proceso de realimentación (feedback) a diferentes niveles, de manera iterativa y por diferentes actores, y debe ser considerado como tal para conseguir mejoras significativas sobre cualquier base razonable”.

El carácter evolutivo del desarrollo de software lo caracteriza durante todo su ciclo de vida. Es continuo, aunque se materializa mediante incrementos o iteraciones, que pueden ser mediante ciclos más o menos regulares o de forma más discontinua.

En cada evolución se tiene la posibilidad de recabar feedback a diferentes niveles, por ejemplo, calidad estática del código (utilizando algún analizador tipo Sonar), número de defectos que presente al producto, grado de satisfacción del usuario, mejoras o nuevas funcionalidades que quieran incorporar una vez que se han analizado las de la versión que se ha entregado, etc…

Con la información obtenida se pueden plantear diferentes acciones que debidamente priorizadas pueden mejorar la calidad del sistema y que darán lugar a nuevas actuaciones (nuevas evoluciones) sobre el mismo.