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Archivos diarios: febrero 20, 2014

Hace un par de días publiqué un artículo en el que indicaba que las especificaciones contractuales, por regla general (y con las matizaciones que hice), suponen un freno o una resistencia al objetivo de tratar de conseguir el mayor valor posible con la inversión realizada.

En este artículo voy a tratar de exponer que una situación diferente (que no necesariamente contraria), que no otra es la pérdida de una visión global de lo que se pretende conseguir, también supone un riesgo importante.

¿Por qué? La clave se centra igualmente en el valor. El valor de cada historia de usuario desarrollada junto a las expectativas de lo que se pretende conseguir en el proyecto, siempre y cuando estas se adapten a la propia evolución de los trabajos y de la propia organización, es lo que permite conseguir el equilibrio.

Esa pérdida de visión de sus propias expectativas por parte de un product owner, cuando se empeña, por ejemplo, en refinar sobremanera funcionalidades que, siendo importantes, ya funcionan de manera adecuada, provoca que se sobrevaloren historias de usuario que puestas en contexto tienen un valor muy
inferior porque existen otras necesidades en el sistema que pueden que no tengan todavía un funcionamiento aceptable o ni siquiera se han abordado.

Pero la búsqueda de la perfección no es el único problema, también lo tenemos cuando el product owner se centra en aspectos relacionados con lo que le puede gustar o dominar más, dejando de lado, otros más ásperos, complejos o que requieran un consenso que no resulta siempre facil de conseguir pero que también resultan necesarios para tener un sistema de mayor valor.

La visión del proyecto y expectativas no son fijas pero existen o deben existir para poder dar el valor adecuado a cada historia de usuario en la que se trabaja y para ir orientando la línea de desarrollo del producto hacia lo que se pretende conseguir, de lo contrario es posible que no se centren los esfuerzos y la inversión en lo realmente importante.