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Archivo de la etiqueta: Coherencia

En el desarrollo de software tratamos con personas: compañeros del equipo de proyecto, jefes, otros compañeros, clientes, la competencia, etc… Siempre he considerado que quienes mejor consiguen tratar con ellas y descifrarlas tienen mucho ganado en este negocio.

Y lo considero así, porque no tratamos con n personas, sino que de ellas un número significativo no tiene una sola cara, o dos, sino que son poliédricos.

En muchos casos, ser poliédrico es algo totalmente inofensivo, se trata simplemente de un cambio de interfaz en función del contexto. En otros casos resulta un antipatrón nefasto porque provocas una pérdida de confianza en todos aquellos que descubren que la imagen que tratas de dar no tiene nada que ver con la realidad y sin confianza te quedas aislado y sin la posibilidad de alcanzar objetivos para los que son necesarias las personas que han dejado de creer en ti.

Este antipatrón es peligroso porque muchos poliédricos llegan a serlo sin darse cuenta, poco a poco, para proteger sus intereses empiezan a ofrecer una imagen para unos y otra para otros y lo que en un principio era solo un recurso, se convierte en un hábito y lo que era una táctica para momentos puntuales se convierte en un arte, el de manipular.

Ser coherente hace todo más complicado, sin embargo, genera confianza. Ser poliédrico encuentra atajos y permite conseguir resultados hasta que de pronto se te cae la máscara y nadie cree en ti.

No es nada fácil mantener una actitud coherente porque continuamente estamos sometidos a presiones para que cambiemos nuestra forma de proceder.

De hecho mantener una línea, un comportamiento, una actitud genera muchos problemas, demasiados. Sería todo más fácil si nos dejásemos llevar por la corriente en lugar de tener que nadar muchas veces en su contra.

Sin embargo, el verdadero peligro de la coherencia no viene de fuera, sino de nosotros mismos ya que los discursos que damos y las exigencias que imponemos a los demás no se ajustan a nuestra forma de actuar.

Es preciso que hagamos el esfuerzo para que el embudo sea igual de ancho por los dos lados, tal vez te encuentres más solo pero también serás más respetado.

Lo tengo clarísimo. Si una persona dice un día blanco y al día siguiente te dice negro, quiere decir que no te estaba siendo sincera ni el primer día ni el segundo.

Cada día respeto más la coherencia en las personas. Claro que se puede cambiar de opinión, pero esas transformaciones súbitas de discurso no son casualidad y no son fruto de un cambio de opinión, sino de no ser claro y de no ser coherente.

De una persona coherente te puedes fiar, de las que no son coherentes no, porque no sabes mañana con qué pie se va a levantar o con qué mano te va a golpear.

Decir mañana lo mismo que hoy y hoy lo mismo que ayer es algo que valoro muchísimo en las personas.

No quiero decir con esto que no se pueda rectificar una opinión o un comportamiento, sino que si se rectifica que sea por una situación o causa que lo explique.

¿Cuántas veces se habéis encontrado en proyectos con gente que cada día decía una cosa distinta y además no lo reconocía?

Si encontráis a clientes o proveedores coherentes, habréis encontrado algo importante.