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Archivo de la etiqueta: conflictos

Cuando se rompe la colaboración efectiva y la confianza entre algunos de los equipos que participan en el desarrollo del proyecto comienza el inicio del fin del mismo.

Hay circunstancias que no puedes controlar, como es el hecho de que alguien de tu equipo o de otro equipo provoquen situaciones que pueden desencadenar en fracturas de esas relaciones.

¿Qué se puede hacer en estos casos?

– Gestionar de manera adecuada la presión, ya que en estos contextos este tipo de situaciones son más probables.
– En muchas ocasiones podremos detectar a tiempo que se va a producir un conflicto ya sea a través de una charla dentro del equipo o a través de correos electrónicos en los que estamos en copia y en los que las palabras y comentarios empiezan a tomar un tono áspero. Puede que, a veces, se trate de una falsa alarma pero agradecerás haber intervenido en cualquier caso.

Como gestor debes intentar prevenir estas circunstancias y ser consciente de que tu actitud y mensajes pueden alentar a la calma o al conflicto. Si haces que tu equipo adopte una posición defensiva, se defenderá y fuerte. Si haces que tu equipo vea en el otro al enemigo, no puedes esperar que siempre la actitud sea pacífica.

La prevención no será siempre suficiente y existe la posibilidad de que surjan conflictos, cuando eso ocurra no dejes que la bola se haga más grande, actúa. Tal vez las personas implicadas tarden en cicatrizar sus heridas pero será peor si se deja que la situación se encone porque los equipos tienden a cerrar filas con sus compañeros y lo que puede ser una discusión de dos se puede extender a otros componentes del equipo.

No todo el mundo tiene por qué entenderse, no se trata de forzar lo que a la larga no tiene arreglo, sino de entender que estamos en un proyecto y que para conseguir los objetivos se tiene que afrontar desde una situación donde predomine el espíritu de colaboración y no el conflicto. Habrá tiempo tras el proyecto de replantearnos circunstancias o incluso de hacer cambios, si fuera necesario, dentro del mismo si ello produce más beneficios que pérdidas.

Este antipatrón se produce cuando de manera sistemática se opta por poner en copia en el correo electrónico a un montón de personas, muchas de las cuales tienen una relación inexistente o muy lejana con el tema que se esté tratando.

Esto además de la pérdida de tiempo que provoca en aquellas personas para las que el correo no es de interés, implica que cada vez se sientan menos tentados de prestar atención a los que le llegan de determinados remitentes lo que hace que, en muchos casos, se termine llegando a la situación de que cuando se envíe un correo relevante se ignore o se le de una prioridad de tratamiento mucho menor

El efecto anterior se acentúa si el correo inicial termina convirtiéndose en un hilo de correos.

Otro problema de este antipatrón lo tenemos cuando tratándose de un conflicto entre dos personas o entre un grupo reducido de ellas, se decide poner a más personas de las interesadas como copia en el correo, como si se buscase público para dejar claro ante los demás una postura o posición de poder o se quisiera, de alguna manera, dar ejemplo.

No recomiendo nunca optar por esa vía. Trata los conflictos en persona. Meter a más gente por medio y, además, por correo electrónico, lejos de solucionar nada, lo empeorará todo.

Hay veces que no se llega a un acuerdo entre el cliente y el proveedor sobre cuándo se considera terminado un determinado trabajo o sobre el grado de acabado del mismo, provocando esa falta de solución que se tomen medidas drásticas como retener el pago de la totalidad o de una cantidad parcial del presupuesto pactado para realizarlo.

Desde mi punto de vista, llegar a eso debe ser lo último, ya que supone un desgaste y una pérdida importante de confianza entre las partes, independientemente de quien tenga la razón y que puede provocar en muchos casos que ambas partes no quieran trabajar con la otra en un futuro. El hecho de que sea la última opción a la que se deba llegar no quiere decir que sea una opción descartable ya que hay circunstancias en que esa última posibilidad es la única válida para que la otra parte cumpla las condiciones contractuales.

Antes de llegar a soluciones de retención del pago, es necesario negociar y que ambas partes pongan de manifiesto las circunstancias que han dado lugar a esta situación, probablemente algunos argumentos de ambas partes sean ciertos, por lo que tal vez ambas partes tengan que hacer concesiones para alcanzar un acuerdo. De esa negociación tendría que salir, si fuera necesario, una redefinición del alcance del proyecto ya sea en cuento a funcionalidades, planificación, plazos, etc…, intentando concretar detalles, porque si se deja en aspectos generalistas, los problemas volverán a surgir tarde o temprano, ya que el acuerdo se romperá por los mismos sitios que antes de que éste existiera.

Tampoco se puede quedar todo, aunque se haya llegado a una solución con el suficiente nivel de detalle, en esas reuniones donde se ha negociado para llegar a un acuerdo, sino que es necesario realizar un seguimiento continuo, ya que si la cosa se ha puesto tan seria como para haber surgido un conflicto en su momento, no se puede pensar que con eso ya esté solucionado todo, por lo que para evitar malos entendidos o cualquier desviación sobre el acuerdo, es necesario estar encima del trabajo que se está realizando, ya que la solución final no se conseguirá hasta que el proyecto se dé por terminado y el proveedor haya cobrado sus correspondientes honorarios.