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Archivo de la etiqueta: decir que no

No son incompatibles decir que no y la agilidad, como tampoco es ágil decir a todo que sí. En el enfoque ágil se toman decisiones consensuadas, si bien, cada participante dentro de su ámbito de responsabilidad tiene la potestad de tomar sus decisiones dentro de las reglas del juego que se hayan establecido, es decir, un responsable funcional o product owner puede escuchar al equipo de desarrollo pero en última instancia es quien toma las decisiones sobre la línea de desarrollo y evolución del producto, o por ejemplo el equipo de desarrollo dentro del margen de maniobra que permitan ciertas restricciones tecnológicas es el que tiene la voz cantante en ese sentido.

Hay que tener en cuenta que se tendrán tantas percepciones diferentes de una situación o de un problema como personas intervengan en una toma de decisiones, a lo que hay que sumar también los intereses que existan: es razonable que un responsable funcional quiera que se asuma la mayor capacidad de trabajo posible con el objeto de avanzar más en los desarrollos y que el equipo de desarrollo quiera tener un margen de seguridad para tener más posibilidades de cumplir los objetivos a los que se han comprometido. Es razonable que un responsable funcional quiera determinadas funcionalidades o comportamientos que superan a la tecnología utilizada y que el equipo de desarrollo sea muy prudente a la hora de meterse por terrenos no explorados.

Para alcanzar acuerdos satisfactorios que es la situación real del proyecto en la que todos ganan (lo que no quiere decir que en cada decisión haya partes que se sientan más ganadoras que otras), hay un juego de síes y noes, unos razonamientos y una negociación. Esa debe ser la normal en el proyecto. ¿Qué a veces hay desgaste?, ¿qué a veces te puedes enfadar? Pues sí, pero este tipo de situaciones se terminan normalizando si tras todo esto hay una relación de confianza y respeto entre las partes.

Ya lo he comentado anteriormente, saber decir que no es una de las mejores técnicas de productividad que conozco, tal vez la mejor.

No se trata de decir que no de manera arbitraria, se trata de decir que no cuando hay que realizar una tarea que no te corresponde existiendo otra persona que la puede hacer y que sí le corresponde esa tarea (es conveniente tener en cuenta que ante todo está el sentido común y si puedes echar una mano se echa y si otra persona está muy apurada y tu lo estás menos, también lo puedes hacer, pero eso debe ser una decisión personal) y se trata de decir que no cuando te piden hacer una tarea que no siendo importante requiere un esfuerzo mucho mayor que el beneficio que se va a obtener realizándola.

Se trata de decir que no, no solo a iguales dentro de una organización, sino también a personas que están en un nivel jerárquico superior, ahí es donde cuesta decir que no y donde decirlo puede tener un precio.

Tienes que valorar a quién le dices que no y cuáles son tus argumentos. Hay personas que por muchos argumentos que tengas no aceptarán un no o si lo hacen, lo más probable es que tarde o temprano, de alguna u otra forma, te termine pasando factura.

Hay otras personas que sí aceptarán tus argumentos aunque en primera instancia se muestren contrariados por tu postura (después te lo agradecerán).

Hay de todo y tienes que analizar en cada situación lo que más conviene tanto al proyecto como a ti. Es muy fácil aconsejar que hay que decir que no siempre que exista una justificación para ello, sobre todo si no eres tú quien tiene que asumir las consecuencias.