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Archivo de la etiqueta: Economía de la atención

Nuestras marcas, nuestras webs son, salvo contadas excepciones (puede parecer que las excepciones son muchas, pero son insignificantes en comparación con el montante global) prácticamente invisibles. Las conocen personas y empresas de nuestro entorno y otras que han llegado a ellas por casualidad y que han podido encontrar interesante o no lo que han visto.

Cuanto más popular es una marca o un sitio web más fácil es que te encuentren ya que probablemente habrá otros que generan más atención que tú, que hablen de tí o te enlacen y esto es como una bola de nieve, no obstante llegar a ese punto de ruptura no es nada sencillo ya que la popularidad es algo que no solo tiene que germinar sino que se tiene que mantener, lo que hoy es interesante mañana puede no serlo o bien seguir siéndolo pero aparecer competencia que sea más interesante que tú.

Cuando hablo de interés es como si estuviera hablando de atención, es decir, un sitio que no genera capacidad de atención puede tener contenidos de mejor calidad que otros que sí la generan, por eso el interés no tiene que estar necesariamente asociado a la calidad, son cosas distintas.

Otro aspecto a tener en cuenta es que de las visitas que lleguen a nuestras marcas o a nuestras web vendrán en su inmensa mayoría a través de buscadores (salvo momentos puntuales concretos donde te enlacen o mencionen desde sitios muy populares o te hayas creado una marca lo suficientemente conocida como para que te encuentren por tu nombre (ya sea a través de tu dirección o metiendo tu nombre en el buscador)) y en bastantes casos entrarán en tu web por error, ya que realmente estaban buscando otra cosa y el azar de la algorítmica de los buscadores lo ha llevado hasta tí.

Por tanto, salvo que te hayas hecho con un nombre, tengas una estupenda red de contactos y seas capaz de mantener la atención, puede resultar complicado que potenciales clientes te encuentren y eso no se arregla necesariamente con técnicas SEO (Search Engine Optimization) que te sitúen arriba en los buscadores para determinadas palabras clave, evidentemente ayuda, pero no es la solución última al problema.

Cualquier sitio web de una empresa lo que persigue es vender (o por lo menos es el objetivo que debería marcarse), es cierto que pueden suministrar información de utilidad pero siempre con la intención de llamar tu atención hacia su marca, hacia sus productos o hacia sus servicios. Cuando hablo de vender lo hago en toda su extensión, teniendo en cuenta tanto a posibles clientes como a posibles personas interesadas en trabajar contigo (encontrar un buen talento puede ser tan rentable como encontrar a un buen cliente). Si un sitio web de una empresa no pretende vender no entiendo su utilidad ya que puede resultar incluso contraproducente su existencia.

Ya he dicho antes que para que un sitio web atraiga atención no tiene necesariamente por qué ser de calidad, no obstante, cuando estamos hablando de una web cuyo objetivo no es facturar por número de clicks en publicidad o por atraer anunciantes alegando una determinada audiencia (actividades ambas totalmente respetables) sino de vender marca, productos y servicios, desde mi punto de vista sí que debe tener unos altos niveles de calidad teniendo en cuenta diseños y contenidos.

Una vez que se tiene la materia prima (un buen sitio web) toca que te conozcan, que lleguen a ti los que te interesa que lleguen, mejor menos visitas pero de más calidad que muchas visitas. Como comenté antes un buen posicionamiento en buscadores ayuda, de la misma manera que lo hace una buena campaña de marketing en la web utilizando servicios como Google AdWords. No obstante, desde mi punto de vista la diferencia la marca que te conozcan aquellos segmentos de la audiencia que te interesa que lleguen hasta tí, en estos casos la estrategia consiste en ir hacia donde se puede encontrar el cliente (participar en redes sociales, foros, blogs especializados, etc…, pero no con la intención de ser spam, sino con la intención de ayudar, de aportar cosas, etc…) y/o pagar por espacios publicitarios (después de probarlo habrá que hacer cuentas y estudiar la rentabilidad conseguida en términos tangibles e intangibles) o como ya comenté en un artículo crear tu mismo un entorno de participación a donde acudan esos posibles clientes.

En el artículo de ayer comenté, utilizando como ejemplo mi blog, que si determinados sitios web relevantes en lo que a atención se refiere te tienen en cuenta la visibilidad se incrementará y como consecuencia los resultados.

Como esos generadores de atención son externos no se pueden controlar y por tanto corre a criterio de los que los dirigen darte visibilidad o no. Tal vez te den la oportunidad de alquilar esa visibilidad, que se terminará cuando dejes de pagar (será cuestión de hacer números y ver lo que se ingresaba antes y después de esa inversión).

Otra posibilidad es crearte tu propio generador de atención. Supongamos que hemos desarrollado un software de base de datos de calidad, una posibilidad de atraer atención sobre el producto es crear un sitio web que trate de programación o más concretamente de bases de datos (no necesariamente particularizando en nuestro producto) y a través de la información y servicios que se presten generar atención y utilizarla para promocionar el software a través de ese servicio. Lo que propongo es un sitio web más generalista que un sitio web propio del producto, entiendo que de esta forma será más fácil lograr atención ya que mucha gente buscará un servicio o un producto generalista más que el nombre concreto de tu producto, el cual puede que ni conozcan. El grado de generalización dependerá mucho del producto o servicio que se quiera vender, tal vez una solución demasiado generalista no consiga atraer al tipo de personas o empresas que pueden querer contratarte.

Algunos pensaréis: “Lo que has hecho ha sido trasladar el problema de la atención o de la visibilidad del producto al sitio web”, y yo diré que efectivamente, pero tal vez en determinadas ocasiones sea más sencillo obtener la atención de esa manera, es decir, ofrecer un cebo para a partir de él dar visibilidad a lo que quiero vender.

Cuando se tiene un producto o un servicio que vender ser visible es fundamental. De nada vale tener el mejor producto del mercado si no se te llega a conocer. Servicios y productos mediocres se venden más simplemente porque llegan a más gente.

Pongo de caso por ejemplo mi blog (sin decir con esto que sea bueno o malo), si estuviera enlazado en unos cuantos blogs que atraen y preservan la atención de mucha gente, seguro que el número de visitas que recibo se multiplicaría por unos cuántos dígitos, sin tener que modificar un ápice la política de publicación de artículos que aplico.

Para mi resulta fundamental el contenido, ya que pienso que la calidad marca la diferencia, pero lo hace cuando se llega a competir en igualdad de condiciones o casi en igualdad.

Esto provoca que sea absolutamente necesario hacerse visible y eso requiere mucho esfuerzo e incluso la realización de determinadas inversiones económicas. Hacerse visible no es fácil, ya que incluso aunque se consiga ser reina por un día, al día siguiente la red tendrá una infinidad de nuevos contenidos y noticias que probablemente eclipsen lo que lograste el día anterior. La visibilidad exige perseverancia y trabajo, de la misma forma que se requiere esos mismos ingredientes para obtener productos de calidad.

Ese dato es tremendamente relevante y toda una cura de humildad. Cada entrada en un blog es solo un pequeño granito de arena dentro del inmenso mundo de los contenidos en Internet, sólo habría que sumar el número de artículos escritos este mes en otros servicios de blog como Blogger, los contenidos de los periódicos digitales, las distintas páginas web empresariales y personales, todo lo que se publica en las redes sociales, Youtube, etc… como para darnos cuenta de que podemos sentirnos afortunados con cada persona que decide dedicar unos minutos de su atención a leer una de nuestras entradas.

Cada vez más personas deciden participar activamente en la red aportando sus contenidos y los que ya lo hacían cada vez ofrecen más y a través de más medios. Todo esto hace que conseguir captar la atención cada vez es mas difícil, ya que existen más medios diferentes donde poder consultar un determinado contenido los cuales a su vez tratan de mejorar la calidad de los mismos como vía para fidelizar y conseguir nueva atención. Como la audiencia tiende a dispersarse quien consigue captar y retener la atención tiene un auténtico cheque al portador, no ya por la capacidad de los ingresos directos o indirectos que se pueden obtener a través de tu sitio web, sino por la capacidad de haber conseguido algo tan complicado como atraer la audiencia.

Dada la manera en que concibo la web como medio de expresión y de libertad, noticias como la que ha anunciado WordPress me ponen bastante contento.

Dice Steve Jobs que no quiere que se descienda a “una nación de blogueros”, en un guiño a las empresas de medios de comunicación, principalmente escritos. Evidentemente eso lo comenta Steve Jobs, porque comercialmente le conviene tener de aliadas a esas empresas para dotar de mayores contenidos al iPad.

Veo totalmente legítimo que Steve Jobs, vele por los intereses de Apple, al fin y al cabo es su empresa y su proyecto. Lo que sí me parece una metedura de pata es su menosprecio hacia lo que el blog representa y en extensión a todo lo que es la web en la actualidad, es decir, un universo de personas que aportan y comparten contenidos.

Yo pienso que es un error porque si bien los grandes medios tienen dinero, lo realmente importante es la atención y esa atención la damos los ciudadanos de a pie. Ese flujo de dinero importante, que se esperaría obtener por el acceso a esos contenidos “exclusivos” no será nada si la gente dirige su atención a otros tipos de contenidos, teniendo en cuenta que muchas de esas personas son las que de una u otra forma participan en la generación y difusión de contenidos a través de blogs, redes sociales, etc…

La característica fundamental de Internet es su carácter universal, es decir, la posibilidad de llegar a todos “sus habitantes”, de manera que la audiencia potencial de cualquier sitio web, es cualquier persona que pueda acceder a una conexión de Internet. Esto ha hecho de la red de redes, el medio de comunicación más importante de la historia.

Ahora bien, para poder acceder a un determinado contenido de Internet, es necesario conocer su url o bien encontrarlo a través de un buscador, anuncios contextuales o través de los servicios (páginas web, redes y filtros sociales, prensa digital, blogs, etc…) favoritos que utilicemos en la web.

Por ese motivo, si lo que interesa a nuestra organización es hacer llegar nuestra marca, nuestra actividad, nuestro negocio, nuestros productos, a la audiencia, de manera necesaria se tienen que optimizar los medios a través de los cuáles se puedan llegar a los mismos. Es decir, en la medida de lo posible hay que estar lo más arriba posible en los buscadores cuando se busque por las palabras claves que nos interesan y tenemos que intentar tener la mayor presencia posible en los diferentes medios que existen en la red, entre los que se encuentran las redes sociales (hay mucha audiencia potencial que pasan la mayor parte de tiempo en Internet en ese tipo de comunidades, de hecho el primer contacto de muchas personas con la web son este tipo de sitios).

Por tanto, la audiencia en Internet es “universal”, pero que para accedan a mis contenidos me tienen que encontrar y/o conocer y para ello se tienen que tomar medidas para intentar que la audiencia termine por encontrarme. ¿Nos sirve toda la audiencia? Depende de lo que “vendamos”, en muchos casos la audiencia que interesa es aquella que sea la que tenga o pueda tener un interés en una temática o en un producto concreto, incluso de un país o una región concreta.

Si se genera atención tendremos audiencia que en muchos casos será la que nos interesa, como ya he tratado en diferentes artículos la atención no es algo que se obtiene con un chasquido de dedos, sino que es algo que requiere muchos esfuerzo y trabajo, ya que salvo que tengamos una red de contactos importante y trascendente (que a su vez sean centros de atención) que se hayan encargado de promocionar adecuadamente nuestro sitio web y/o seamos parte de una marca reconocida, el proceso de conseguir y consolidar audiencia es largo y complicado (ya que es más difícil conservar audiencia que retenerla).

No obstante, hay que ganarse una audiencia muy fiel para que ésta esté siempre pendiente de las novedades que vayamos lanzando a través de nuestro sitio web, es por ese motivo por lo que resulta muy importante proporcionar mecanismos asíncronos para proporcionar esa información, como por ejemplo el uso de RSS y la participación en redes sociales.

No hay que dar la espalda a las redes sociales, están ahí, concentran una gran cantidad de audiencia, si no se tienen en cuenta, se estarán perdiendo muchas posibilidades de que tus servicios sean conocidos, ya que en este tipo de redes el boca a boca funciona, además, más rápido que en el mundo real. La mayor parte de las empresas se están dando cuenta de este aspecto y no paran de aparecer a diario organizaciones que crean su página en Facebook o en Twitter. Todo esto cobra todavía mayor importancia si vemos la tendencia actual de los buscadores de incorporar en el resultado de sus búsquedas, las que se realizan sobre redes sociales y el intento de que estas búsquedas se aproximen lo máximo posible al tiempo real, con la idea de que sobre una materia concreta se pueda conocer cuál es el pulso del mundo.

En un mercado tan competitivo como el que existe no se puede esperar a que las audiencias vengan a nosotros sino que la tendencia debe ser ir hacia donde están las audiencias que nos interesan y ahí es donde se puede marcar realmente la diferencia, llegar antes y mejor que los demás, ¿cuántos productos de menor calidad que otros se han terminado por imponer en el mercado? Muchos, ¿cuál fue su mérito? llegar antes al mercado (que no necesariamente, haberse desarrollado antes).

Twitter ha sido en mi opinión el gran fenómeno de Internet de los últimos dos años. Esta idea basada en un software simple y sencillo, ha acercado el mundo del blog (a través de la modalidad del microblogging) a todo el mundo, principalmente porque escribir una entrada en él es muy rápido, es un entorno mucho más informal que un blog convencional (lo que todavía hace más cómodo su uso, al no ser necesario esmerarse en aspectos gramaticales, ortográficos, etc…) y la interacción con otros usuarios también resulta más inmediata y directa. Twitter surgió en el momento adecuado, tal vez hace años no hubiera tenido aceptación o si hubiera salido más tarde lo mismo otras soluciones de prestaciones similares le hubieran arrebatado el espacio.

Ahora se rumorea con la salida a bolsa de Twitter, ¿es un buen negocio comprar acciones de Twitter?. Soy un absoluto ignorante del mundo de la bolsa, por lo que sería un atrevimiento recomendar o no la adquisición de títulos de esa empresa. No obstante, voy a comentar a continuación cuáles son a mi juicio los aspectos más positivos y más negativos que tiene Twitter como producto:

¿Qué aspectos positivos tiene Twitter? Sus contenidos y la inmediatez de los mismos, ahí está realmente el verdadero valor de Twitter, por lo que los usuarios de la herramienta son los verdaderos trabajadores de Twitter. Por eso esta herramienta tiene más valor conforme su número de usuarios se incrementa y con ello se incrementan también los contenidos. Es esa información en diferentes idiomas, procedente de todo el mundo la que ha convertido a Twitter en el pulso del mundo, tal es así, que hace poco se modificó la pregunta, pasando del ¿qué estás haciendo? al ¿qué está pasando?. Esta característica de Twitter hace que en la actualidad valga mucho dinero, esto no ha pasado desapercibido para dos gigantes como Google y Microsoft que han llegado a acuerdos con Twitter para devolver resultados basados en la información que se ha publicado en dicha solución.

¿Qué aspectos negativo tiene Twitter? Como tecnología es tan simple y sencilla que en mi opinión vale bastante poco, no se necesitan grandes conocimientos para crear otro Twitter, por tanto el principal inconveniente del producto es que su futuro no depende de la innovación que consiga (digamos que no es un aspecto crítico), sino de que no le abandonen sus usuarios. Esto evidentemente es un riesgo importante, ya que no paran de salir soluciones con funciones parecidas o que son complementarias a un servicio principal más generalista, por lo que en cualquier momento puede salirle a Twitter un competidor que poco a poco le reduzca cuota de mercado.

Que Twitter a día de hoy vale mucho dinero es indudable, que ha sabido evolucionar a la par de la evolución en el uso de la herramienta por parte de los usuarios también, que su número de usuarios es tan grande que le proporciona cierta estabilidad también lo es, pero no podemos tampoco obviar que es una herramienta sometida a la economía de la atención y que requerirá que su audiencia se mantenga para conservar precisamente esa capacidad de atención que tiene en la actualidad y que Internet es un universo en continua expansión donde no paran de aparecer nuevas e innovadoras soluciones que pueden empezar a amenazar en cualquier momento la posición que tiene Twitter en la actualidad.