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Archivo de la etiqueta: el traje nuevo del emperador

No es mi trabajo, no es mi problema, no es asunto mío, ha sido otro, etc… es otro antipatrón muy frecuente, propio de organizaciones o equipos de trabajo donde no existe una visión del colectivo y donde cada cual vela única y exclusivamente por sus intereses.

De todas formas, es conveniente hacer algunas matizaciones:

– Cuando se hereda un trabajo que proviene de otro o de otros, dentro o fuera de la organización, recomiendo que se realice siempre un análisis objetivo del mismo y se exponga a todos los implicados en el proyecto, de manera que se alineen las expectativas de los stakeholders con la realidad del proyecto (esto no es sencillo porque lo mismo las expectativas que tenían eran muy superiores al estado real de los trabajos (antipatrón “Humo y espejos“) y y tal vez seas un recién llegado al que no conocen).

¿Qué no te creen? Tu ya has hecho lo que tenías que hacer, has establecido un punto de partida y a partir de ahí tienes que seguir trabajando, ¿qué siguen teniendo las expectativas que tenían antes? pues el problema en este caso lo tienen ellos. Por supuesto que te salpicará a ti, pero peor sería no haber avisado y seguir con el mismo discurso hasta al final (antipatrón “El traje nuevo del emperador“).

En conclusión, no estás diciendo que este no sea tu trabajo, sino que estás haciendo ver que este es el estado de lo que me encuentro y a partir de ahí empieza mi labor que pretenderá conseguir los objetivos marcados pero modulados y condicionados por la herencia recibida (estamos para intentar conseguir resultados pero no para hacer milagros).

– Tiene una cierta relación con la matización anterior. Salvo que entiendas que por alguna circunstancia debas hacerlo, no tienes por qué aceptar cargar con responsabilidades que no te corresponden, salvo aquellas que sean motivadas por personas a tu cargo, donde sí que es importante que, salvo actos de evidente negligencia o indisciplina, se de la cara por quienes trabajan contigo, con los que hay que estar para lo bueno y para lo malo y con los que hay que lavar los trapos sucios siempre en casa.

Fuera de estas dos matizaciones, en el ámbito de una organización o de un equipo de proyecto hay que esperar un ambiente colaborativo (en el ámbito organizativo donde se premia la depredación en lugar del win-win entre los empleados, resulta un tanto utópico), a veces podrás echar una mano, en otras ocasiones involucrarte realmente en otra tarea (sería conveniente comunicárselo a tu responsable) y otras veces no podrás, pero por lo menos hay que estar abierto a poder ayudar si es posible, aunque eso suponga hacer tareas que entiendas que no te corresponden, ya sea por encima (siendo programador participando en ciertas tareas de análisis o diseño) o por debajo (siendo programador, colaborando en la carga inicial de datos del sistema).

Los gestores del proyecto, los directores usuarios, etc… tienen en muchas ocasiones ideas equivocadas de cómo va el proyecto, ya sea porque no se han preocupado por el estado real del mismo, porque han analizado mal la situación o porque le han vendido la moto (ver antipatrón “Humo y espejos“).

En cualquiera de los tres casos se tiene un miedo exacerbado a contarles la realidad del proyecto (en el caso de no haberles contado exactamente la realidad puede ser comprensible, pero ten en cuenta que si no lo haces al final será peor) y eso alimenta una falsa expectativa del mismo o lo que es lo mismo se pone al proyecto un listón tan alto que difícilmente podremos superar.

Una mala gestión de expectativas al final se termina volviendo en contra de quien no ha sabido transmitir de manera adecuada la situación del proyecto o de quien no ha corregido a tiempo una impresión equivocada del mismo porque te terminarán exigiendo lo que no vas a poder dar con el agravante de que ya lo daban por hecho y pensaban, por tanto, que lo tenían en la mano (si hay algo peor a no tener algo es creer que lo vas a tener y al final no conseguirlo) y lo que es peor, es posible que ellos mismos a otros departamentos de la organización o a sus superiores trasladasen unas expectativas que no se van a ver cumplidas (en este caso, no lo dudes, el tortazo será inversamente proporcional a tu posición en la jerarquía de la organización).

Recomiendo también leer el artículo: “Desarrollo de software. Barry Boehm. Ciclo de vida en cascada y la incertidumbre del producto final“.