archivo

Archivo de la etiqueta: los clientes son idiotas

La falta de confianza siempre resulta un problema porque no te permite trabajar de una manera ágil, ya que tendrás miedo en tomar decisiones y en ejecutar determinadas tareas.

Esa falta de confianza dentro de un equipo de proyecto da lugar a este antipatrón en el cual, antes de dar cualquier paso buscaremos la aceptación del cliente y/o del área usuaria, incluso para tareas que son obvias y/o de trámite y que no requeriría la participación de personal externo al equipo de proyecto.

También es cierto que esa falta de confianza también puede ser provocada desde fuera, ya sea desde el cliente y/o por los gestores de su propia organización por un exceso de control en los trabajos realizados y por medidas desproporcionadas en caso de decisiones o acciones erróneas.

A veces, también se alcanza este antipatrón de manera absolutamente voluntaria, es decir, busco la aprobación de todo lo que hago por lo que traslado la responsabilidad a un tercero.

Además de la falta de agilidad y continuidad en el trabajo que provoca este antipatrón, provoca esfuerzos innecesarios en stakeholders que tendrá como consecuencia, además del tiempo que pierden, interrupciones al no poder contestar siempre en un plazo razonable y pérdida de confianza en la capacidad del equipo de proyecto.

Está claro que hay dos extremos, el antipatrón “los clientes son idiotas” y éste y que por tanto, la solución se encontrará generalmente en un punto medio que no será otro que el más adecuado a la naturaleza del proyecto en el que estemos trabajando y al del grupo de personas que participan en el mismo.

Esta antipatrón se puede producir en diferentes circunstancias (o una combinación de las mismas):

– El equipo de desarrollo cree que tiene suficiente experiencia en el negocio o en el desarrollo de sistemas de información similares como para no tener que depender de los usuarios a la hora de obtener una requisitos adecuados o su feedback.

– El equipo de proyecto no se preocupa por la calidad interna del producto pensando en que el cliente nunca descubrirá lo que se esconde bajo la alfombra. Por ese motivo no se tendrán escrúpulos para poner el proyecto en personal que todavía no tiene la suficiente experiencia o cualificación para realizarlo de manera adecuada (esta estrategia es muy utilizada para organizaciones cuya política para hacer negocio es tirar los precios).

– Los gestores del proveedor hacen una migración de costes para cuadrar determinados proyectos afectando sensiblemente a algunos de ellos a espaldas del cliente.

– Se piensa que el cliente por no tener un perfil técnico siempre toma decisiones incorrectas.

Es cierto que los clientes en muchas ocasiones no están a la altura y ciertos stakeholders intentan eludir su responsabilidad siempre que pueden y que eso obliga a tomar ciertas decisiones si a nivel directivo no se consigue reconducir el problema.

No obstante, eso no quiere decir que el problema siempre se encuentre en el cliente, de hecho si lo piensas tienes un serio problema porque te estás poniendo una venda ante los errores de tu organización, de tu equipo de proyecto y los tuyos propios, lo que supondrá un lastre a tu desarrollo profesional porque para corregir errores y conductas lo primero que tienes que hacer es reconocer que hay cosas que no estás haciendo mal.

Pese a todo hay profesionales que siempre echan la culpa al cliente, que piensan que el cliente es el enemigo (cuando realmente la visión que hay que tener es la contraria). Poco futuro les veo a su organización y a ellos pensando de esa forma. Como decía antes, tienen un serio problema.

Es posible que engañes una vez al cliente, tal vez dos, tres… pero llegará un punto donde te pillará, con pruebas o sin pruebas y cuando eso ocurra, adiós confianza y posiblemente adiós cliente.