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Archivo de la etiqueta: milla extra

La diferencia entre hacerlo bien y simplemente hacerlo es cuestión muchas veces de dedicar algo más de esfuerzo. Quien es capaz de recorrer esa milla extra tendrá una importante ventaja competitiva con respecto a los demás.

Y el premio suele ser siempre muy superior al esfuerzo, tal vez no se consiga a corto plazo, pero al final siempre se recoge lo que se siembra, tanto para bien como para mal.

Hay una cita anónima que refleja una paradoja que a la mayoría nos ha pasado y que nos hace pensar en ese tiempo de más que podríamos haber dedicado y que podría haber evitado tener que repetir totalmente o en parte una tarea: “¿Por qué nunca tenemos tiempo para hacerlo bien pero siempre se tiene tiempo para hacerlo de nuevo?”.

Este término lo podréis encontrar en muchísimos libros.

La diferencia muchas veces entre un trabajo correcto y un trabajo excelente está en dedicarle esa porción de tiempo de más (la milla extra) para cuidar los detalles y minimizar el número de errores.

En mi opinión la diferencia no está solo en el talento, sino en las personas y organizaciones que son capaces de aplicar esta milla extra, ese factor diferencial que permite llegar más allá en el trabajo (en volumen y calidad) y/o en la evolución personal (autoformación).

La milla extra supone un esfuerzo, supone ir más allá del trabajo convencional. Esto implica un sacrificio, ya que estás cambiando tiempo libre por tiempo que estás dedicando a una ocupación. No obstante, esa milla extra es la que marca la diferencia, la que te permite subir escalones más deprisa y la que sin duda te devolverá con creces todo ese esfuerzo y sacrificio de más que has invertido.

Independientemente de que la solución óptima para el tipo de información que se requiere y el perfil del usuario sean cuadros de mando, reporting, análisis dinámico de la información o una combinación de ellas, el desarrollo de un sistema de estas características debe ser iterativo y es necesario hacer el esfuerzo que haya que hacer para que el resultado cumpla al máximo las espectativas del usuario, por lo que si las iteraciones deben seguir una vez que la solución esté en producción es necesario hacerlo. Hay que evitar que el producto no quede del todo fino por no haber recorrido esa milla extra que puede convertir en sobresaliente un producto que sin ella se quede en un aprobado raspado.

Un buen sistema de soporte a la decisión (se entiende un buen sistema aquel que verifique las expectativas del usuario) que se base en 1 o más sistemas operacionales de base, garantizará el uso cada vez más extendido y con mayor calidad de dichos sistemas operacionales, ya que quienes saquen provecho del sistema de soporte a la decisión se preocuparán porque los sistemas de base estén lo mejor alimentados de información posible.

La colaboración del usuario para el desarrollo de un sistema de estas características resulta esencial. Sin una colaboración activa del usuario será complicado encontrar una solución que le satisfaga completamente, ya que quien conoce qué necesidades en materia de información o conocimiento requiere es el usuario final. En el proceso de análisis y en la presentación de prototipos iterativos, es conveniente siempre hacerle ver al usuario sobre qué aspectos puede obtener información y conocimiento y sobre cuáles no, ya que el usuario o usuarios que definen el sistema de soporte a la decisión no tienen por qué saber con detalle las características de la información que se graban en los operaciones y la calidad de la misma. Por tanto, hay que saber indicar los límites que existen para evitar falsas expectativas.