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Archivo de la etiqueta: opiniones

Realmente podemos llevarnos horas, días, semanas, meses, discutiendo sobre si la aplicación de una determinada estrategia, enfoque o práctica es adecuada, pero solo se tratará de especulación, muchas hipótesis e ideas.

¿Es humo? Para mi el humo tiene mucho más que ver con hipótesis que solo han tenido en cuenta aspectos teóricos u opiniones personales que no se han contrastado, al menos, con la realidad del contexto en el que se quieren aplicar. Si, por lo menos, las ideas se sustentan en un análisis objetivo, yo no lo llamaría humo, pero no dejan de ser hipótesis sin validar.

Lo queramos llamar humo o no, se trata de mucho tiempo invertido en establecer un conjunto de ideas que lo mismo la realidad se encarga de demostrar que son equivocadas.

Ese tiempo invertido puede suponer dinero (siempre lo es aunque no te suponga un gasto directo), pérdida de oportunidad y/o dificultad de adaptación al cambio si has desarrollado un producto prácticamente finalista.

Gary Hamel es un desconocido para muchos, algo injusto si tenemos en cuenta que según el Wall Street Journal es la persona viva más influyente del mundo en materia de análisis de negocio o que según la revista Fortune es el mayor experto del mundo en estrategia de negocio. Tiene su propia firma de Consultoría llamada Strategos y además es autor y conferenciante. Tal vez su nombre no sea conocido, pero su Currículum, como podemos ver es demoledor.

Cuando se trata de personas con tanto prestigio, cualquier cita suya, como mínimo merece una profunda reflexión. Una de ellas es la siguiente: “Debemos crear organizaciones donde todas las ideas tengan las mismas posibilidades de éxito… damos por hecho que si una idea viene de un directivo con mucha experiencia, es mejor. No es necesariamente cierto.”.

Generalmente no se tiene en cuenta las opiniones de los empleados, sobre todo si estos no se encuentran en puestos de decisión o no están relacionados directamente con quienes lo ejercen. Este oído selectivo, ocasiona a las organizaciones importantes pérdidas de oportunidad (que al fin y al cabo, se traduce finalmente en pérdidas de dinero), ya que se acota el talento de cada empleado a su cometido concreto, a su día a día y se le olvida para todo lo demás.

Siempre hay que escuchar, abriendo para ello las vías de comunicación necesarias para que cualquier idea pueda escalar en vertical o viajar en horizontal en la estructura organizativa de la entidad, pero no es suficiente con eso:

– Se debe premiar a quien proporcione ideas que resulten beneficiosas. Generalmente se premia lo material (un producto, un servicio, una gestión, unos resultados), pero pocas veces la idea que los genera, que en la mayoría de los casos es lo más difícil. Si se quiere que un empleado proporcione ideas hay que hacerle partícipe de los beneficios que se obtengan de la misma y además, y antes de que se lleve a cabo, darle el reconocimiento que merece su aportación (y eso no es solo una palmadita en la espalda, ya que éstas son gratis y dependiendo de quién las dé, no significan nada).

– Se debe causar una impresión cierta de que la opinión de todos cuenta. Evidentemente, alguien tendrá que tomar definitivamente las decisiones, pero si los empleados notan que de alguna manera son importantes en el rumbo que toma la organización, se sentirán más comprometidos con la misma. Si solo eres una máquina (recibes tu energía en forma de salario y proporcionas unos resultados) terminas perdiendo la identificación con tu organización.

Este tema lo he tratado ya en diversas ocasiones, ya que aunque no ocupo posiciones directivas (y estoy bastante lejos de ellas), tengo un puesto donde tengo que tomar decisiones referentes al funcionamiento de sistemas de información y os puedo asegurar que el valor de las ideas de las personas que colaboran conmigo en los proyectos me han permitido llegar infinitamente más lejos que donde hubiera llegado sin ellos. He podido comprobar como esto funciona por lo que te recomiendo que lo pongas en práctica, no te arrepentirás.

Se puede cambiar de opinión, ¿por qué no?, de la misma manera que evolucionamos como personas nuestro pensamiento también lo hace y lo que ayer nos parecía de una forma, hoy nos puede parecer de otra y mañana de otra manera.

Respeto a quienes pueda tener siempre las ideas fijas sobre las cosas, pero en mi caso, yo no puedo decir que mis opiniones sobre determinadas materias puedan permanecer inamovibles. Como es lógico, tengo determinados posicionamientos que veo complicado variar, pero existen otros donde estoy abierto a que nuevos conocimientos y la experiencia me vayan enseñando el camino.

No se trata tanto de demostrarnos a nosotros mismos que antes estábamos equivocados y ahora estamos un poco más cerca de la verdad, eso no es lo realmente importante, ya que puede que antes tuviéramos una postura errónea y ahora tengamos otra también fallida, pero diferente, sino de demostrarnos que tenemos la capacidad de evolucionar y de acoger nuevas perspectivas que nos enriquezcan personal y profesionalmente.

Pienso que hay que estar abierto a nuevas ideas, a propuestas diferentes, a confrontar lo que creemos establecido, de esta forma no solo sentiremos la liberación de tener que estar atados a una forma concreta de pensamiento sino que además nos quitaremos limitaciones que nos impidan seguir creciendo.

Desde hace años para organizar mis vacaciones tiene gran peso la opinión que los distintos usuarios van dejando en la red. No es que no me termine de fiar de lo que los hoteles o centros turísticos hacen de sí mismos, pero evidentemente siempre se suelen resaltar las virtudes y minimizar los defectos, además en muchas ocasiones no se centran en aspectos que interesan a los usuarios y en aquellos detalles que pueden marcar la diferencia.

Generalmente suelo consultar distintas fuentes de opinión (para minimizar el posible impacto de opiniones no imparciales). A cambio, también suelo dejar mis opiniones una vez que he utilizado un determinado hotel y visitado un centro turístico. Este intercambio de información resulta tremendamente provechoso y útil, además de simplificarnos mucho las cosas y sobre todo nos da menos margen de error. Dejar unos comentarios es algo que simplemente requiere unos minutos y resulta tremendamente beneficioso para los demás.

Lo que he comentado sobre las vacaciones es extensible como es lógico a cualquier tipo de producto y servicio y generalmente no suelo realizar una compra que requiera una inversión más o menos fuerte sin conocer las opiniones de otros usuarios que ya han adquirido el producto o el servicio.

Existen sitios web dedicados exclusivamente a dejar opiniones, otros vinculados a determinados tipos de servicios o productos y por supuesto las redes sociales que es otra fuente muy importante de información (es más, muy probablemente si las redes sociales siguen con el empuje actual, generando todavía una mayor atención y mejorando las búsquedas, la tendencia será que cada vez vaya adquiriendo más peso la adquisición de información a través de estas fuentes (eso lo sabe Twitter y muchas empresas, de ahí, por ejemplo, que se anuncie como posible servicio premium de Twitter que las empresas conozcan qué se dice de ellas y de sus productos y servicios en la web)).

Yo acabo de exponer mi punto de vista sobre las opiniones en la web, pero creo que es una práctica generalizada la búsqueda de opinión de terceros en la red sobre productos, servicios, etc… y como he comentado en el párrafo anterior, las empresas son cada vez menos ajenas a ello, ya que si la toma de decisiones de muchos posibles clientes se realiza en base a lo que se diga de ellos en la red, es necesario conocer cuál es para redirigir la orientación de parte de su negocio a lo que los ciudadanos buscan y además poder ver comprobar qué impacto tiene sobre los mismos la modificación de una determinada política.