archivo

Archivo de la etiqueta: redes sociales

Con el anuncio del cierre de Bloglines, se empezaron a hacer comentarios sobre la posibilidad de que la cuota de mercado de los agregadores había llegado a su límite y que estaba en descenso debido al uso cada vez más extendido de las redes sociales (principalmente Twitter y Facebook) como medios para compartir noticias, curiosidades o artículos interesantes que se encuentren en la web.

Como respuesta a esto, leo en ALT1040 que Google Reader sigue creciendo, mostrando un gráfico con la tendencia en cuento al número de usuarios que utilizan el servicio al menos una vez a la semana, pudiéndose comprobar a través del mismo que la trayectoria sigue siendo ascendente y que prácticamente ha sido así a partir del año 2007 desde su titubeante inicio a principios de octubre de 2005.

No puedo afirmar, ni desmentir que en el futuro las redes sociales o la evolución de las mismas reduzcan la cuota de mercado de los agregadores, pero sí que se puede confirmar, en base a la información facilitada por Google que a día de hoy, servicios como Google Reader siguen teniendo mucho camino por delante.

Leo en Genbeta que Bloglines dejará de prestar servicio a partir del día 1 de octubre.

Es una lástima que un proyecto que se inició en el año 2003 haya llegado a su fin, de hecho fue el primer agregador que utilicé, más tarde me pasé a Google Reader. Pero el mercado es así, entiendo que los costes de mantenimiento del servicio en comparación con los ingresos no serán rentables (y que no se prevé que en el futuro las cosas vayan a mejorar) y habrá provocado que se tome esa decisión.

En el artículo de Genbeta se comenta que ha podido afectar mucho la tendencia de los usuarios de leer las noticias directamente de servicios como Twitter, ya que es cierto que muchas organizaciones, bloggers, medios, etc… (y cada vez son más) vuelvan sus noticias en él, por lo que bastará con ser follower para tener de primera mano los enlaces a las mismas o bien esperar a que cualquiera de las personas que sigues pongan noticias que crean relevantes (haciendo en cierto modo de filtro social). Esto provoca según el artículo, que la actividad de los agregadores ha llegado a su límite y que la tendencia es que los usuarios se dirijan a otros medios como las redes sociales (Twitter no sería la única alternativa, Facebook o cualquier otra cumplirían perfectamente con el mismo cometido).

Entiendo también que a Bloglines le habrá afectado mucho la concentración de usuarios en Google Reader la cual si ya tenía el camino muy despejado, ahora todavía lo tienen más y le tocará el reto de ser competitiva contra esas nuevas opciones para la lectura de noticias que cuentan con masas de usuarios todavía mayores.

Parece que de la noche a la mañana muchos se han dado cuenta de la relevancia que está consiguiendo Facebook y que esa apertura de interfaces para integrarlo prácticamente con cualquier cosa es la gota que colma el vaso para pensar que la era Google ha terminado y que se inicia otra en la que Facebook lleva las riendas y en la que, de manera exagerada, parece ser que la web será un subsistema de Facebook.

Yo no tengo tan claro que Facebook vaya a ser el que marque las reglas del juego, tal vez porque nunca me ha interesado tanto como para darme de alta en esa red social. Sí que reconozco su relevancia y su importancia y que para las empresas e instituciones resulta un medio que no se debe dejar de lado a la hora de querer atraer atención en la red, ya que una buena parte de los usuarios de Facebook, que son muchísimos, pasan una gran parte de su tiempo en Internet en este medio. No descarto que algún día me dé de alta, para poder experimentar, pero de momento todavía no me ha llamado tanto la atención como para hacerlo. Otro motivo también es que me puede suponer una pérdida importante de tiempo. Pero lo dicho, tal vez algún día me haga usuario para probar realmente el servicio.

Soy partidario de las redes sociales, sean horizontales o verticales, me parecen un medio de comunicación muy importante entre personas, entre empresas o entre ambas, pero no veo tan claro que la mayoría de nuestros actos en la red o fuera de ella se traten como una bitácora accesible a más gente de la que nos interesa y la tendencia en estos tipos de sitios es que caemos en el error de habilitar personalmente acceso a nuestra información a más personas de las que pensándolo dos veces daríamos acceso. Esta visión de control de la privacidad personal que elegimos nosotros mismos estoy seguro que es compartida por mucha gente y eso supondrá un freno al avance de Facebook o cualquier solución por el estilo.

Cierto es que Google últimamente no anda muy acertado con algunos de sus productos. Buzz no ha tenido la acogida que seguramente ellos esperaban y estoy seguro que se han dado cuenta de que han llegado muy tarde a todo esto (pese a que Orkut existe desde bastante tiempo) y que la manera en que intentaron implantar el producto no fue nada acertada.

En cualquier caso, esta es mi visión, lo mismo me equivoco, pero creo que a día de hoy no será Facebook, la que desplace a Google del trono.

La característica fundamental de Internet es su carácter universal, es decir, la posibilidad de llegar a todos “sus habitantes”, de manera que la audiencia potencial de cualquier sitio web, es cualquier persona que pueda acceder a una conexión de Internet. Esto ha hecho de la red de redes, el medio de comunicación más importante de la historia.

Ahora bien, para poder acceder a un determinado contenido de Internet, es necesario conocer su url o bien encontrarlo a través de un buscador, anuncios contextuales o través de los servicios (páginas web, redes y filtros sociales, prensa digital, blogs, etc…) favoritos que utilicemos en la web.

Por ese motivo, si lo que interesa a nuestra organización es hacer llegar nuestra marca, nuestra actividad, nuestro negocio, nuestros productos, a la audiencia, de manera necesaria se tienen que optimizar los medios a través de los cuáles se puedan llegar a los mismos. Es decir, en la medida de lo posible hay que estar lo más arriba posible en los buscadores cuando se busque por las palabras claves que nos interesan y tenemos que intentar tener la mayor presencia posible en los diferentes medios que existen en la red, entre los que se encuentran las redes sociales (hay mucha audiencia potencial que pasan la mayor parte de tiempo en Internet en ese tipo de comunidades, de hecho el primer contacto de muchas personas con la web son este tipo de sitios).

Por tanto, la audiencia en Internet es “universal”, pero que para accedan a mis contenidos me tienen que encontrar y/o conocer y para ello se tienen que tomar medidas para intentar que la audiencia termine por encontrarme. ¿Nos sirve toda la audiencia? Depende de lo que “vendamos”, en muchos casos la audiencia que interesa es aquella que sea la que tenga o pueda tener un interés en una temática o en un producto concreto, incluso de un país o una región concreta.

Si se genera atención tendremos audiencia que en muchos casos será la que nos interesa, como ya he tratado en diferentes artículos la atención no es algo que se obtiene con un chasquido de dedos, sino que es algo que requiere muchos esfuerzo y trabajo, ya que salvo que tengamos una red de contactos importante y trascendente (que a su vez sean centros de atención) que se hayan encargado de promocionar adecuadamente nuestro sitio web y/o seamos parte de una marca reconocida, el proceso de conseguir y consolidar audiencia es largo y complicado (ya que es más difícil conservar audiencia que retenerla).

No obstante, hay que ganarse una audiencia muy fiel para que ésta esté siempre pendiente de las novedades que vayamos lanzando a través de nuestro sitio web, es por ese motivo por lo que resulta muy importante proporcionar mecanismos asíncronos para proporcionar esa información, como por ejemplo el uso de RSS y la participación en redes sociales.

No hay que dar la espalda a las redes sociales, están ahí, concentran una gran cantidad de audiencia, si no se tienen en cuenta, se estarán perdiendo muchas posibilidades de que tus servicios sean conocidos, ya que en este tipo de redes el boca a boca funciona, además, más rápido que en el mundo real. La mayor parte de las empresas se están dando cuenta de este aspecto y no paran de aparecer a diario organizaciones que crean su página en Facebook o en Twitter. Todo esto cobra todavía mayor importancia si vemos la tendencia actual de los buscadores de incorporar en el resultado de sus búsquedas, las que se realizan sobre redes sociales y el intento de que estas búsquedas se aproximen lo máximo posible al tiempo real, con la idea de que sobre una materia concreta se pueda conocer cuál es el pulso del mundo.

En un mercado tan competitivo como el que existe no se puede esperar a que las audiencias vengan a nosotros sino que la tendencia debe ser ir hacia donde están las audiencias que nos interesan y ahí es donde se puede marcar realmente la diferencia, llegar antes y mejor que los demás, ¿cuántos productos de menor calidad que otros se han terminado por imponer en el mercado? Muchos, ¿cuál fue su mérito? llegar antes al mercado (que no necesariamente, haberse desarrollado antes).

No hace falta ser un experto en tendencias en Internet, ni leer estudios como este de Nielsen en el que se indica que los americanos pasan el triple de tiempo que hace un año en redes sociales y en blogs (concretamente se ha pasado de un 6% en agosto de 2008 a un 17% en agosto de este año), para darse cuenta de hacia donde se está dirigiendo la atención en la red de redes, y esto no se puede considerar ya una moda, las redes sociales, los blogs (que surgieron mucho antes) vinieron para quedarse, independientemente de que las empresas que hoy copan el mercado no lo sean dentro de unos años o las redes sociales evolucionen hacia nuevos modelos de comunicación y/o negocio, es decir, lo mismo dentro de un par de años sale un nuevo producto o una nueva idea que termina concentrando la audiencia, pero lo más probable desde mi punto de vista es que la filosofía de funcionamiento, colaboración social, sea en esencia similar a la que existe en la actualidad.

Si una gran parte de la atención se concentra en ese tipo de sitios, no resulta lógico que no se utilicen como fuentes para captar clientes, de hecho, como ya he contado en otros artículos, son muchísimas las empresas y organizaciones que realizan labores de marketing utilizando esas herramientas y que cada vez son más (y serán más), ya que se dan cuenta que la inversión que se requiere es mínima y que los beneficios que se pueden obtener con la misma son muy grandes. Además, empresas como Dell han demostrado que ese potencial se puede monetizar, así que, ¿por qué no aprovecharlos?.

Es cierto que muchas organizaciones tienen sus dudas sobre la utilización de estos medios debido a que evidentemente generan debate, conversación y opinión y no tienen por qué ser favorables a la misma, ya que una cosa es que te critiquen y otra es poner más medios que mantienes tú, para que te sigan poniendo de vuelta y media. Ese riesgo existe y también conviene ser conscientes de ello, para luego evitar sorpresas. En cualquier caso, los blogs tienen mecanismos de moderación de comentarios, que permiten que no se tengan en cuenta opiniones insultantes (no se debe utilizar para censurar opiniones críticas) y en el caso de las redes sociales, siempre existe la posibilidad de bloquear usuarios. Los blogs y las redes sociales no son sujetos pasivos y unidireccionales, si se quiere que tengan éxito, necesariamente se debe permitir, favorecer, fomentar y respetar la participación, por ese motivo las críticas forman parte del juego y hay que saber aceptarlas, como también ponerles un límite cuando se pasa de la crítica al insulto.

La participación en redes sociales y blogs, no solo son pueden ser positivas en cuanto al aspecto económico o del marketing, es también cuestión de imagen, de dar apariencia de empresa moderna (es importante parecerlo además de serlo, no se puede vender innovación y estar de espaldas a la red) y de mostrar al mundo que tu empresa y tus productos existen, ya que seguro que hay otras empresas que se dedican a lo mismo y con productos peores (e incluso con peores condiciones de precio) que tienen mejores resultados de ventas, por el simple hecho de que a ellos le conocen y a la tu empresa no.

Eso de que te conozcan entiendo que siempre es positivo, por ejemplo, supongamos una oferta de trabajo de una empresa no conocida con otra empresa conocida (y que no tenga mala fama) y que ofrecen unas condiciones laborales parecidas, ¿qué empresa captará a priori un mayor número de candidatos?.

He dicho que la inversión es mínima, pero hay que invertir, sobre todo en tiempo, ya que hay que generar contenidos y que además, estos sean apropiados, ya que peor que no tener identidad en Internet es tener una mala identidad. Además, se requiere tiempo para seguir las reglas de la web 2.0 y estar atentos para responder si procede a la conversación que se puede iniciar en los diferentes medios donde se han publicado los contenidos (también se necesita tiempo para moderar los comentarios). En cualquier caso, se dan las circunstancias apropiadas para poder competir prácticamente de igual a igual en este segmento del marketing con tu competencia más directa, los cuales en muchos casos no se han subido todavía al carro de las redes sociales y en el caso de que hayan dado el salto, salvo que hayan invertido de forma considerable y emitan por más canales y/o generen contenidos de calidad con una gran frecuencia y/o tengan personal dedicado si no exclusivamente sí con bastante tiempo a esta tarea, las características del entorno permiten igual bastante las fuerzas.

Un aspecto importante es que el simple hecho de abrir un blog, crear una cuenta en Twitter, en Facebook, en Tuenti o en las redes sociales que se estimen oportunas, no asegura que se genere atención. Por tanto, hay una inversión (en tiempo) y no se garantiza el éxito y en el caso de que se consiga el mismo, puede tardar en llegar, esto es así y conviene tenerlo en cuenta. La atención se gana, no se regala y por tanto, lo que se comparte con la sociedad debe causar interés, a lo que favorecerá en gran medida el interés que sea capaz de crear la marca de tu empresa. Por tanto, no basta con publicar por publicar, sino que además dichos contenidos deben contribuir a una buena imagen de la empresa y además atraer y retener la atención del segmento de público que interese.

Últimamente está muy de moda lo de hacerse una marca personal o mejorarla (a través de la red) y yo lo veo bien. De hecho, ¿quién sabe?, lo mismo algún día salgo del armario, digo quién soy y dónde trabajo, me compro un dominio y me monto un blog con WordPress en un servidor, ya veré (algunos de los lectores de mi blog ya me conocen, porque ya eran amigos y/o compañeros antes de empezar con esto y más de uno que lo lea asiduamente (o me googlee) podrá hacerme un perfil y más o menos tenerme situado en un tipo de trabajo en un tipo de organización).

Lo de hacerse una marca personal es una forma de venderse a uno mismo aunque también, puede ser una forma de que no te compren, es decir, hacerte con una marca personal es una apuesta, aunque si uno sabe qué puede decir, qué no puede decir y qué debe decir (y publicar, ya que no todo tiene por qué ser texto y ya sabéis que una imagen vale más que mil palabras) en un blog (o en un conjunto si se tiene uno o varios personales y se colabora en otros), en Twitter o en cualquier red social no te asegura tener éxito, no te asegura ganar atención, pero por lo menos te puede evitar que tu marca tenga connotaciones negativas.

Como ya dije hace poco (reflexionando sobre un post de Borja Prieto), escribiendo un blog o participando asiduamente en las redes sociales no te hace rico, pero sí te puede hacer ganar dinero si te haces con una marca y te pones a dar conferencias por aquí y por allá, te contratan de consultor estratégico y/o para escribir columnas en prensa digital (o tradicional). Evidentemente eso no es sencillo y solo unos pocos (muy pocos) que llegan a hacerse con una marca sólida, bien relacionada, bien vendida y que han conseguido generar atención lo consiguen (esto requiere un gran esfuerzo (escribir mucho en el blog y leer y responder los comentarios, participar en otros blogs (aunque sea haciendo comentarios) y en otras redes sociales, asistir a múltiples eventos, si te haces lo suficientemente conocido colaborar con medios, etc…), gran preparación y, muy importante, una buena y extensísima red de contactos). Por tanto, el objetivo final de hacerse con una marca personal no debería ser este último (el de hacerte prácticamente un profesional de la divulgación en el campo profesional al que pertenezcas) o por lo menos no se debería considerar antes de haber alcanzado muchísimas metas intermedias. Es como si tras lanzar un producto tu empresa quisiera conseguir un segmento de mercado de la noche a la mañana, a veces se consigue, pero no es lo que suele pasar.

A todo lo anterior hay que sumar como dificultad para hacer que tu marca genere atención es la gran competencia que existe, lo cual se ha agravado con la moda de las marcas personales y lo sencillo que resulta conseguir los medios para dar a conocer dichas marcas (pero insisto, una cosa es que los medios sean sencillos y gratuitos y otra es que se consiga que tu marca tenga repercusión). Por tanto, en la actualidad una marca personal que se lance lo tiene más complicado que si esa marca se hubiera lanzado hace unos años (¿puede haber excepciones? Sí, pero las excepciones, son eso, excepciones) y lo tendrá más fácil que si se lo plantease dentro de unos años.

Un aspecto importante que quiero señalar es que dependiendo de los objetivos que se busquen con la marca personal generar una gran atención puede resultar algo secundario, lo mismo para conseguir los objetivos que pretendes con la marca es suficiente con que se llegue a una audiencia muy concreta (a un entorno más local o a un colectivo determinado). No obstante, en este artículo me he centrado en lo que sería genéricamente conseguir una marca personal en la red y que tenga repercusión suficiente para que ésta tenga el peso necesario para llegar al objetivo u objetivos que haya tras la consecución de dicha marca.

En mi opinión el primer objetivo (en muchísimos casos será más que suficiente) de conseguir una marca personal, debe ser dar a conocerte desde el punto de vista profesional y cuáles son tus ideas y experiencias. Una buena marca personal te hará que tengas más peso en el mercado y también la empresa que te contrate (o te paga en la actualidad), ya que la marca de una empresa también se encuentra influida por la marca individual de cada uno de sus empleados (evidentemente depende del tipo y tamaño de la empresa el peso que pueden tener las distintas marcas individuales). De hecho (y es mi opinión) las empresas deberían favorecer el desarrollo de las marcas individuales de los empleados que quieran hacerlo (no deja de ser otra apuesta, ya que el prestigio de los empleados, además de hacerlos más caros, les abre puertas en otros sitios, pero en cualquier caso la fuga del talento se puede producir siempre).

Hacerse con una marca personal, como indiqué antes, no es sencillo, ni siquiera ese primer objetivo de darte a conocer, ya que para eso necesitas ganar atención y la atención cuesta muchísimo conseguirla y retenerla.

Como todas las marcas, la personal también puede estar sujeta a críticas y estas además suelen crecer conforme se va ganando en popularidad, ya que es lógico que con audiencias mayores surjan en proporción un mayor número de personas que no estén de acuerdo con lo que comentas. Por tanto, en este juego hay que saber que críticas van a existir, una más constructivas otras menos y que hay que sabir convivir con ellas.

Desde hace años para organizar mis vacaciones tiene gran peso la opinión que los distintos usuarios van dejando en la red. No es que no me termine de fiar de lo que los hoteles o centros turísticos hacen de sí mismos, pero evidentemente siempre se suelen resaltar las virtudes y minimizar los defectos, además en muchas ocasiones no se centran en aspectos que interesan a los usuarios y en aquellos detalles que pueden marcar la diferencia.

Generalmente suelo consultar distintas fuentes de opinión (para minimizar el posible impacto de opiniones no imparciales). A cambio, también suelo dejar mis opiniones una vez que he utilizado un determinado hotel y visitado un centro turístico. Este intercambio de información resulta tremendamente provechoso y útil, además de simplificarnos mucho las cosas y sobre todo nos da menos margen de error. Dejar unos comentarios es algo que simplemente requiere unos minutos y resulta tremendamente beneficioso para los demás.

Lo que he comentado sobre las vacaciones es extensible como es lógico a cualquier tipo de producto y servicio y generalmente no suelo realizar una compra que requiera una inversión más o menos fuerte sin conocer las opiniones de otros usuarios que ya han adquirido el producto o el servicio.

Existen sitios web dedicados exclusivamente a dejar opiniones, otros vinculados a determinados tipos de servicios o productos y por supuesto las redes sociales que es otra fuente muy importante de información (es más, muy probablemente si las redes sociales siguen con el empuje actual, generando todavía una mayor atención y mejorando las búsquedas, la tendencia será que cada vez vaya adquiriendo más peso la adquisición de información a través de estas fuentes (eso lo sabe Twitter y muchas empresas, de ahí, por ejemplo, que se anuncie como posible servicio premium de Twitter que las empresas conozcan qué se dice de ellas y de sus productos y servicios en la web)).

Yo acabo de exponer mi punto de vista sobre las opiniones en la web, pero creo que es una práctica generalizada la búsqueda de opinión de terceros en la red sobre productos, servicios, etc… y como he comentado en el párrafo anterior, las empresas son cada vez menos ajenas a ello, ya que si la toma de decisiones de muchos posibles clientes se realiza en base a lo que se diga de ellos en la red, es necesario conocer cuál es para redirigir la orientación de parte de su negocio a lo que los ciudadanos buscan y además poder ver comprobar qué impacto tiene sobre los mismos la modificación de una determinada política.