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Archivo de la etiqueta: servicios TIC

La orientación al servicio por encima de tareas concretas y predefinidas contractualmente están cada vez más presentes en todas las organizaciones. Los motivos pueden ser diversos, pero podemos destacar por un lado que en muchas ocasiones resulta complicado anticipar el detalle de todos los trabajos que van a ser necesarios realizar y por otro que se busca en la medida de lo posible un ahorro de costes ajustando la carga de trabajo a la demanda existente y a la calidad e inmediatez del servicio que resulte necesaria.

Por tanto, el acuerdo de nivel de servicio resulta de gran interés para poder realizar un seguimiento adecuado de los trabajos. Es muy importante no quedarse solo con los datos globales que se ofrezcan, ya que resulta fundamental conocer cómo se realizan las mediciones y sobre qué, para saber si efectivamente esos indicadores se están calculando de manera adecuada.

Salvo que un servicio esté muy consolidado y la demanda sea más o menos constante u homogénea, será necesario realizar ajustes en los acuerdos de nivel de servicio (ya sea variando los límites, quitando aquellos que no resulten significativos o añadiendo otros que puedan resultar de interés), de manera que los mismos se adapten al contexto real de los trabajos que se están realizando.

Para que esto funcione bien, las partes deben estar dispuestas a esos ajustes, pudiéndose prever contractualmente estas circunstancias y los límites de los mismos, pero con independencia de que aparezcan o no por escrito, la voluntad de las partes es muy importante.

Si no se disponen de acuerdos de nivel de servicio y mediciones, la interpretación sobre la calidad del servicio se queda fundamentalmente en apreciaciones subjetivas, que no digo que no sean importantes (de hecho lo son), o que no se deban tener en cuenta, pero tal vez resulte más significativo confrontar lo que dicen los números con lo que piensan las personas y no quedarnos solo con lo que indiquen una de esas variables.

En resumen, mi visión sobre la Green IT es muy positiva y por lo menos es algo que debería plantearse en las organizaciones aunque sea a largo plazo. También es necesario que se sea consciente de que una migración de las políticas actuales en materias TIC de la organización a este modelo puede ser realmente complejo (o incluso desaconsejable) para muchas empresas e instituciones y que tal vez lo más adecuado sea, por un lado, la solicitud de asesoramiento experto, a ser posible que haya participado en un proceso de migración hacia políticas e infraestructuras Green IT en alguna organización con características similares (sé que pido mucho) y a través del mismo establecer una estrategia (siempre y cuando del estudio se estime la viabilidad del proyecto) para la realización de la migración.

Ante todo, el departamento TIC tiene que seguir prestando un servicio, del cual dependen en gran medida los procesos de la organización, por eso hay que tomarse estas cosas con calma y no sucumbir ante esta moda (digo que es una moda, no en sentido peyorativo, sino porque realmente es un concepto muy de actualidad en los últimos tiempos) sin tener una estimación de la viabilidad de la operación y un plan.

Algunas de las políticas para la implantación de un modelo Green IT pueden ser las siguientes (como he comentado en el anterior post, pero creo que es conveniente volver a indicarlo ya que este tipo de asuntos suele generar polémica, estas soluciones pueden funcionar mejor o peor en función de la organización (o incluso no funcionar) y por supuesto, no adecuarse a la naturaleza de los servicios TIC internos o externos de la organización o la propia filosofía de empresa):

– Virtualización en centros de procesos de datos. Las soluciones basadas en particionamiento o en la disposición de máquinas completas para realizar tareas concretas de proceso no consiguen por regla general conseguir un aprovechamiento óptimo de los recursos computacionales, aspecto que mejora considerablemente con la aplicación de técnicas de virtualización que permiten tener diferentes máquinas lógicas funcionando sobre una misma infraestructura física compartiendo dichos recursos.

– Relacionado con lo anterior, eliminación de PCs que actúen como servidor o que sean utilizados esporádicamente por el personal ya sea in situ u online. La mejor solución es virtualizarlos, de esta forma además de dar una solución más coherente, se consigue ahorro energético y de espacio físico.

– Apagado o hibernación de máquinas que realizan soporte a los servidores principales, por ejemplo, asumir carga en puntas de peticiones, a determinadas horas donde la carga es baja o bien utilizar un sistema que los active cuando se supere un determinado umbral.

– Situar los centros de procesos de datos en localizaciones donde la temperatura media no sea alta para reducir de esta forma los recursos dedicados a refrigerarlos.

– Situar centros de procesos de datos en diferentes husos horarios e ir conmutando entre los mismos en función de los horarios donde la tarifa eléctrica sea más baja (esto es una estrategia de la que se habla mucho, pero que tiene que ver más con el ahorro de costes que con la Green IT).

– Externalización de los centros de procesos de datos. En muchos casos la mejor solución puede ser externalizar el centro de proceso de datos en compañías que ya tienen implantada una filosofía e infraestructura de Green IT.

– Una solución, no tan radical como la anterior es la migración de determinados servicios a la nube, beneficiándose de las ventajas de la cloud computing. Al fin y al cabo se trata de externalizar servicios, como por ejemplo el correo electrónico.

– Reducir la carga de aplicaciones en cliente, situando el peso computacional en los servidores. Esto permitirá que no sean necesarios ordenadores tan potentes en los puestos de trabajo, pudiendo optar por soluciones hardware (y software) más óptimas desde el punto de vista del consumo energético.

– Independientemente de lo anterior, adquisición de infraestructuras hardware que hagan un uso más eficiente de los recursos energéticos y además que sus componentes sean reciclables en el mayor porcentaje posible.

– En relación con el reciclaje, es conveniente disponer de una política sobre los elementos hardware de la organización que van quedando obsoletos, donando aquellos que puedan ser reutilizados y los que no entregarlos a centros de procesado de estos elementos ya sean públicos o privados.

– El software también tiene mucho que ver (y no solo por la orientación hacia una arquitectura cliente/servidor), ya que un software no eficiente requiere de más recursos computacionales, los cuales influyen directamente en el consumo energético.

– Teletrabajo. Aunque parezca a priori que no, el teletrabajo también influye en la Green IT, ya que la no utlización de los vehículos particulares para acudir al trabajo permite reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Hace poco tuve una charla con algunos amigos sobre el error que cometen algunas empresas de ofrecer un servicio sin preocuparse por intentar adaptarlo a las circunstancias, madurez y estado del cliente, ya que un servicio implementado de una determinada forma puede resultar excelente para una organización y nefasto para otra.

Es decir, ofrecer un servicio, como un appliance: aqui venimos, con esta metodología, con estas personas y con estas herramientas y lo arreglamos todo, independientemente de todo lo demás a mi juicio no funciona o al menos (concediendo el beneficio de la duda) tiene una menor probabilidad de funcionar que una solución que se preocupa por adaptarse al entorno en donde se va a aplicar.

Esta muy bien que una empresa que tenga experiencia en un servicio determinado y que haya tenido diversos casos de éxito aplicando una determinada metodología o forma de trabajar intente aplicarlos, yo eso no lo discuto, lo que sí estoy totalmente en contra es en suponer que sin adaptarlo al nuevo entorno vaya a funcionar correctamente.