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Archivo de la etiqueta: Ubuntu

Sé que este título puede parecer extraño para quien lea con asiduidad mi blog, ya que los que lo hacen sabrán que estoy a favor del software libre (eso sí, de forma moderada y no centrando mi atención exclusivamente en Microsoft, ya que como he comentado en otro artículo hay otros desarrolladores de software propietario que se aprovechan precisamente de que la mala fama se la lleve el gigante de Redmond) y que mis deseos son que Linux domine en un futuro el mundo de los sistemas operativos, así como que vayan surgiendo soluciones libres en todos los ámbitos de las aplicaciones que terminen por imponerse a sus equivalentes propietarios.

¿Por qué deseo suerte a Windows 7? Pues porque pienso que es bueno para la innovación y no porque tenga esperanzas que Microsoft libere su código, sino porque si el sistema operativo tiene éxito obligará al resto a seguir mejorando (muchos pensarán que Linux ya es mejor que Windows 7 y los usuarios del sistema operativo propietario Mac OS X dirán más de lo mismo, es posible que así sea, pero no siempre el mejor domina y si el que domina presenta un producto mejor que los que venía sacando en los últimos años y Windows 7 sí que mejora a los precedentes, tocará seguir innovando y mejorando para seguir acortando las distancias).

La competencia dará lugar a mejores productos (y ojalá que los libres evoluciones mejor y más deprisa) y los beneficiados seremos los usuarios.

También es cierto que el éxito de productos propietarios puede retrasar o peligrar la implantación de las soluciones libres y lo digo evidentemente por los que no vienen utilizando este tipo de soluciones, ya que centrándonos en los sistemas operativos y en el caso que nos ocupa, por muy bueno que sea Windows 7 no lo voy a cambiar por el Ubuntu que tengo instalado en mi ordenador doméstico y lo mismon harán el 99’99% de los que utilizan alguna distribución Linux. Es cierto que ese riesgo existe, pero desde mi punto de vista el dominio del software libre debe verse motivado porque sea igual o mejor que sus competidores y que esa mejora venga a través de la innovación y no por el estancamiento o falta de progreso de la competencia.

Lo que más puede llamar la atención es el concepto de portabilidad, un ejemplo sencillo, en casa utilizo la distribución Linux Ubuntu, en el trabajo Windows, si quisiera instalar Microsoft Office en mi PC doméstico (suponiendo que tuviera la licencia oportuna) no podría (quitando otras posibles soluciones como tener un sistema operativo Windows como máquina virtual, Wine, etc…), este ejemplo es extensible a una gran cantidad de software que funciona en unos sistemas operativos y que en otros no (salvo que se rehaga completamente). La portabilidad se puede ver desde diferentes puntos de vista, portabilidad a nivel de código fuente, es decir, tener una aplicación que sin tocar el código fuente pueda funcionar en diferentes sistemas operativos mediante su compilación en los mismos, portabilidad a nivel de ejecutable o de software interpretable, la están proporcionando las soluciones basadas en máquinas virtuales, como por ejemplo Java, Mono, etc…, portabilidad de datos, etc… La portabilidad es, a mi juicio, una de las causas que está afectando al impulso definitivo de Linux, ya que la cantidad de software disponible en Windows y Mac (sobre todo en el primero y sobre todo a nivel de diferentes opciones a elegir) es sensiblemente superior. No obstante, la orientación del uso de aplicaciones en la nube y la aparición de cada vez más software en Linux, puede romper esa tendencia.

La portabilidad de la información no es un concepto que debamos dejar de lado, ya publiqué hace un tiempo un artículo que lleva el mismo nombre que el documental que me inspiró el mismo “La oscura era digital”. Es muy importante, si queremos que la información persista en el tiempo que el formato lógico en que se almacena se base en un estándar abierto, de lo contrario si queremos persistir la información, necesitaremos tener una copia del programa que lo interpreta y si el sistema operativo en el que se ejecuta tampoco es abierto una copia de dicho sistema operativo y así sucesivamente hasta llegar al hardware más básico de la máquina en que se ejecuta el software.

En resumen, los sistemas abiertos surgieron como una necesidad, casi como un mecanismo de defensa ante una evolución de la industria de las TIC que no era coherente para sus organizaciones usuarias, esta necesidad cambió las reglas del mercado y propició una importante evolución en el mundo de la informática que no hubiera sido posible (o por lo menos hubiera sido mucho más lenta) de otra forma. La estandarización, las especificaciones abiertas, fueron la llave de todo.

En la actualidad, pese a que los sistemas abiertos es una filosofía aplicada de forma general en el mundo de las TICs, en la actualidad y en el futuro existirán muchos productos hardware y software de uso cotidiano que no tienen publicadas sus especificaciones. La tendencia estratégica de estos y otros fabricantes dependerá muy mucho de las reglas del juego que queremos los usuarios que existan.