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Archivo de la etiqueta: Wordpress

Ese dato es tremendamente relevante y toda una cura de humildad. Cada entrada en un blog es solo un pequeño granito de arena dentro del inmenso mundo de los contenidos en Internet, sólo habría que sumar el número de artículos escritos este mes en otros servicios de blog como Blogger, los contenidos de los periódicos digitales, las distintas páginas web empresariales y personales, todo lo que se publica en las redes sociales, Youtube, etc… como para darnos cuenta de que podemos sentirnos afortunados con cada persona que decide dedicar unos minutos de su atención a leer una de nuestras entradas.

Cada vez más personas deciden participar activamente en la red aportando sus contenidos y los que ya lo hacían cada vez ofrecen más y a través de más medios. Todo esto hace que conseguir captar la atención cada vez es mas difícil, ya que existen más medios diferentes donde poder consultar un determinado contenido los cuales a su vez tratan de mejorar la calidad de los mismos como vía para fidelizar y conseguir nueva atención. Como la audiencia tiende a dispersarse quien consigue captar y retener la atención tiene un auténtico cheque al portador, no ya por la capacidad de los ingresos directos o indirectos que se pueden obtener a través de tu sitio web, sino por la capacidad de haber conseguido algo tan complicado como atraer la audiencia.

Dada la manera en que concibo la web como medio de expresión y de libertad, noticias como la que ha anunciado WordPress me ponen bastante contento.

El software como servicio (SaaS: Software as a Service) es una aplicación más de la orientación al producto, sólo que en este caso el producto o productos se encuentran en unos servidores que el proveedor tiene en la nube (por lo que pueden ser suyos o alquilados) y el negocio se centra en arrendar el uso de las aplicaciones y herramientas a los posibles clientes.

Este alquiler puede hacerse por regla general siguiendo criterios temporales (se alquila la utilización del software durante X meses), por criterios de volumetría (se alquila por número de transacciones, almacenamiento, etc…) o una combinación de ambos. Eso sí, el cliente no sólo se asegura la utilización del software, sino que también demandará un determinado nivel de servicio. Es posible que el proveedor ponga a disposición del cliente un menú de ANS para que éste elija (y pague) en función de las necesidades que tenga.

En el software como servicio el cliente, por tanto, se limitará a hacer uso de él, debiéndose exclusivamente de preocupar porque se cumpla el nivel de servicio por el que se está pagando. Esto supone una gran ventaja sobre todo en aquellos casos donde tener una herramienta de las características de la que se va a utilizar instalada en una infraestructura propia puede ser muy costoso o imposible, en función del tamaño, líneas de negocio, facturación, etc… que tenga el cliente.

También el proveedor tiene sus ventajas, ya que su objetivo es cumplir el ANS y al cliente le dará en cierto modo igual como lo consiga. Por tanto, si se lo propone podría tener externalizado desde el alojamiento de las aplicaciones hasta la administración de los sistemas que las sustentan o la atención a usuarios (si también se ofrece este servicio de manera complementaria al producto), pudiéndose centrar en el desarrollo y evolución de los productos y en la actividad comercial y de marketing. Esta flexibilidad, permite obtener un margen razonable incluso ofreciendo los servicios a un precio muy competitivo.

También hay casos en los que el software como servicio se ofrece de forma gratuita a los clientes, este es caso por ejemplo de WordPress, que me permite publicar este blog sin que yo tenga que pagar un solo euro. ¿Qué gana Automattic con esto? Pues la posibilidad por ejemplo de que adquiera alguna de las mejoras que ofrece. También me permite ser un grano de arena dentro de la multitud de personas que utilizamos sus servicios, algo que la empresa puede explotar para vender otro tipo de servicios o para tener un mejor posicionamiento en el mercado.

Últimamente está muy de moda lo de hacerse una marca personal o mejorarla (a través de la red) y yo lo veo bien. De hecho, ¿quién sabe?, lo mismo algún día salgo del armario, digo quién soy y dónde trabajo, me compro un dominio y me monto un blog con WordPress en un servidor, ya veré (algunos de los lectores de mi blog ya me conocen, porque ya eran amigos y/o compañeros antes de empezar con esto y más de uno que lo lea asiduamente (o me googlee) podrá hacerme un perfil y más o menos tenerme situado en un tipo de trabajo en un tipo de organización).

Lo de hacerse una marca personal es una forma de venderse a uno mismo aunque también, puede ser una forma de que no te compren, es decir, hacerte con una marca personal es una apuesta, aunque si uno sabe qué puede decir, qué no puede decir y qué debe decir (y publicar, ya que no todo tiene por qué ser texto y ya sabéis que una imagen vale más que mil palabras) en un blog (o en un conjunto si se tiene uno o varios personales y se colabora en otros), en Twitter o en cualquier red social no te asegura tener éxito, no te asegura ganar atención, pero por lo menos te puede evitar que tu marca tenga connotaciones negativas.

Como ya dije hace poco (reflexionando sobre un post de Borja Prieto), escribiendo un blog o participando asiduamente en las redes sociales no te hace rico, pero sí te puede hacer ganar dinero si te haces con una marca y te pones a dar conferencias por aquí y por allá, te contratan de consultor estratégico y/o para escribir columnas en prensa digital (o tradicional). Evidentemente eso no es sencillo y solo unos pocos (muy pocos) que llegan a hacerse con una marca sólida, bien relacionada, bien vendida y que han conseguido generar atención lo consiguen (esto requiere un gran esfuerzo (escribir mucho en el blog y leer y responder los comentarios, participar en otros blogs (aunque sea haciendo comentarios) y en otras redes sociales, asistir a múltiples eventos, si te haces lo suficientemente conocido colaborar con medios, etc…), gran preparación y, muy importante, una buena y extensísima red de contactos). Por tanto, el objetivo final de hacerse con una marca personal no debería ser este último (el de hacerte prácticamente un profesional de la divulgación en el campo profesional al que pertenezcas) o por lo menos no se debería considerar antes de haber alcanzado muchísimas metas intermedias. Es como si tras lanzar un producto tu empresa quisiera conseguir un segmento de mercado de la noche a la mañana, a veces se consigue, pero no es lo que suele pasar.

A todo lo anterior hay que sumar como dificultad para hacer que tu marca genere atención es la gran competencia que existe, lo cual se ha agravado con la moda de las marcas personales y lo sencillo que resulta conseguir los medios para dar a conocer dichas marcas (pero insisto, una cosa es que los medios sean sencillos y gratuitos y otra es que se consiga que tu marca tenga repercusión). Por tanto, en la actualidad una marca personal que se lance lo tiene más complicado que si esa marca se hubiera lanzado hace unos años (¿puede haber excepciones? Sí, pero las excepciones, son eso, excepciones) y lo tendrá más fácil que si se lo plantease dentro de unos años.

Un aspecto importante que quiero señalar es que dependiendo de los objetivos que se busquen con la marca personal generar una gran atención puede resultar algo secundario, lo mismo para conseguir los objetivos que pretendes con la marca es suficiente con que se llegue a una audiencia muy concreta (a un entorno más local o a un colectivo determinado). No obstante, en este artículo me he centrado en lo que sería genéricamente conseguir una marca personal en la red y que tenga repercusión suficiente para que ésta tenga el peso necesario para llegar al objetivo u objetivos que haya tras la consecución de dicha marca.

En mi opinión el primer objetivo (en muchísimos casos será más que suficiente) de conseguir una marca personal, debe ser dar a conocerte desde el punto de vista profesional y cuáles son tus ideas y experiencias. Una buena marca personal te hará que tengas más peso en el mercado y también la empresa que te contrate (o te paga en la actualidad), ya que la marca de una empresa también se encuentra influida por la marca individual de cada uno de sus empleados (evidentemente depende del tipo y tamaño de la empresa el peso que pueden tener las distintas marcas individuales). De hecho (y es mi opinión) las empresas deberían favorecer el desarrollo de las marcas individuales de los empleados que quieran hacerlo (no deja de ser otra apuesta, ya que el prestigio de los empleados, además de hacerlos más caros, les abre puertas en otros sitios, pero en cualquier caso la fuga del talento se puede producir siempre).

Hacerse con una marca personal, como indiqué antes, no es sencillo, ni siquiera ese primer objetivo de darte a conocer, ya que para eso necesitas ganar atención y la atención cuesta muchísimo conseguirla y retenerla.

Como todas las marcas, la personal también puede estar sujeta a críticas y estas además suelen crecer conforme se va ganando en popularidad, ya que es lógico que con audiencias mayores surjan en proporción un mayor número de personas que no estén de acuerdo con lo que comentas. Por tanto, en este juego hay que saber que críticas van a existir, una más constructivas otras menos y que hay que sabir convivir con ellas.

Desde hace bastante tiempo soy muy asiduo a la lectura de blogs, lo que entre otras cosas me movió a crear el mío y dotarle de contenido prácticamente a diario.

Pues bien, ha sido ahora, cuando me he puesto la gorrita de blogger, cuando he podido comprobar, por un lado, el inmenso mérito que tiene mantener un blog y por otro lo tremendamente complicado que resulta dotarle de contenidos con mucha frecuencia, ya que hay que dedicarle tiempo y no siempre se tiene algo interesante que contar. Es decir, crear un blog es fácil, es cuestión de minutos, otra cosa es darle continuidad.

Como bien dice Borja Prieto, uno no se hace rico escribiendo un blog (de hecho la única publicidad de mi blog me la proporciona el widget SocialVibe de WordPress, para ayudar a una causa benéfica), aunque se puede ganar dinero gracias a escribir en un blog (evidentemente, tampoco es mi caso, ni ha sido mi objetivo nunca).

Lo que realmente me hizo crear el blog fue darme la posibilidad de hacer una reflexión sobre los temas que rodean a la profesión que desempeño y al entorno en su sentido amplio (tecnológico, económico, etc…) en que ésta se lleva a cabo. Porque escribir sobre estas materias, te hace darle una segunda lectura a las mismas, lo que para mi ha resultado tremendamente beneficioso. Si con todo lo anterior, además soy capaz de escribir algún artículo que interese a los demás, pues mejor que mejor.

Dada la experiencia tan positiva que estoy obteniendo desde que me convertí en un modesto blogger, no tengo más remedio que recomendarla a todo el mundo, no se necesita actualizar todos los días (de hecho cualquier día, lo mismo tomo la decisión de tomármelo con más calma) para tener un blog, sino simplemente tener algo que contar, algo que compartir, algo sobre lo cual hacer una reflexión.

Hace unos días hice uso de un widget de WordPress llamado SocialVibe a través del cual colocas publicidad en el blog, de manera que todo el rendimiento que se obtenga de la misma se destina a la obra benéfica que decidas, pudiendo elegir entre diferentes opciones, a cual más interesante e importante. En mi caso me decidí por la posibilidad de que gente que lo necesite pueda acceder a agua potable. Para que cualquier visitante pueda colaborar basta con que haga click sobre el banner publicitario, es totalmente gratuito y no requiere prácticamente tiempo.

Si queréis colocar SocialVibe en vuestros blogs, no requiere nada de tiempo configurarlo y creo que es una iniciativa con la que merece mucho la pena colaborar, por este motivo os animo a todos a que déis a conocer la iniciativa y a que dediquéis un espacio en vuestros blogs a la misma.

En el siguiente enlace (en inglés) se puede obtener más información sobre la iniciativa SocialVibe.