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Archivos diarios: diciembre 20, 2012

Resulta muy complicado encontrarnos con dos proyectos de desarrollo de software iguales porque los contextos son diferentes. Esto implica que las estrategias utilizadas en uno no tienen por qué ser válidas en otro.

No se trata de reinvertar la rueda en cada proyecto sino de saber elegir en cada circuntancia, basado en nuestro conocimiento y experiencia, la solución que mejor se adapte a su contexto y cambiarla si es necesario (si cambia el contexto o si nos hemos equivocado).

No tenemos que cerrarnos puertas en cuanto la solución a aplicar porque al hacerlo estamos afectando al proyecto en sí. Por ejemplo, si creemos en el agilismo y un proyecto requiere un enfoque clásico hagámoslo con ese enfoque y apliquemos la agilidad en donde nos sea posible.

Y esto es extensible no solo a enfoques sino a soluciones concretas a problemas concretos. De nada sirve descartar una solución porque no te gusta o porque no crees en ella (aunque tu experiencia te indique eso) si a todas luces parece que para esta situación concreta es la más adecuada.

Sobre este tema Jerry Weinberg realiza la siguiente reflexión (traducción libre): “Ser inteligente no es tener la fórmula mágica que se puede aplicar a todos los problemas sino más bien tener una serie de fórmulas y no estar tan enamorado de una que condicione la elección de las otras”.