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Archivos diarios: abril 13, 2010

No es un título que se escape de la realidad aunque muchos de los que lo estéis leyendo penséis tras la lectura de este artículo que es una exageración o que las soluciones a los problemas están en manos de unos pocos y que unos cuantos granos de arena pintan poco ante la inmensidad del desierto.

Como es lógico, el tamaño de la empresa puede minimizar o maximizar los efectos del esfuerzo del colectivo o de una parte del mismo, pero en cualquier caso no hay que olvidar que la fuerza de toda cadena, es la fuerza del eslabón más débil.

Es posible que tu empresa te de igual y que hay muchas del sector que te tratarían igual o mejor. Si así piensas, lo respeto, seguro que tienes motivos más que suficientes para tener esta opinión, pero si no es así y te sientes parte del proyecto es momento de que reflexiones y pienses cómo puedes ayudar para que las cosas vayan mejor.

Los tiempos son difíciles, no hay más que mirar la prensa o pensar en aquellos amigos o familiares que han perdido su trabajo, para darse cuenta de que la situación actual no es ningún farol. Ante estas circunstancias o una empresa tiene las bases muy sólidas (e incluso así) o es necesaria la participación del colectivo para sacar la situación adelante.

¿Cómo se puede ayudar? En primer lugar centrándose en el trabajo y no bajando los brazos, por mucho que las cosas parezcan no salir. Si no se intenta, los resultados no vienen solos. No estoy hablando de sobreesfuerzos, de “overtimes” o similares, sino de ser profesional e intentar hacer de la mejor manera posible aquellas tareas que se tienen encomendadas, sean del tipo que sea. ¿Otras formas de ayudar? Dependerá del tipo de organización y del margen de acción que te permitan, pero en muchas de ellas podrás participar de alguna manera: colaboración en proyectos internos, prestar apoyo a otros proyectos, participar en la actividad comercial, etc…

El esfuerzo individual es importante y supone sumar y el esfuerzo colectivo es quien hace fuerte a una organización. Hay muchas organizaciones y nos podremos encontrar con todo tipo de situaciones, pero realmente es difícil encontrarnos con casos donde unos pocos puedan soportar sobre sus espaldas el peso de muchos.

Puede parecer un alegato a favor de las empresas, sin embargo no es así, es un alegato a favor de los trabajadores que creen en el proyecto de su empresa. Como dije antes, hay empresas donde los empleados no se sienten identificados con ellas y difícilmente para este tipo de organizaciones servirá el esfuerzo colectivo del que hablo en este artículo, que es un esfuerzo desde el convencimiento y la creencia en un proyecto, donde prima la voluntad del trabajador sobre la de la empresa. Esta voluntad es mucho más sólida y eficiente que la provocada por la empresa, si bien esta segunda es más sencilla de conseguir.